Ciclismo
Itzulia: Evenepoel aprueba el examen
Viniendo a la Itzulia, Evenepoel venía a terreno hostil
Nos ha gustado el Evenepoel de la Itzulia, y mucho.
Cuando Remco Evenpoel explotó, curiosamente en en Euskadi, en la Klasikoa, cuando la gente corrió presta a ponerle la etiqueta de “new Merckx”, etiqueta refrendada al año -con Burgos, Polonia,…-, en este mal anillado cuaderno sostuvimos que veíamos prisas y urgencias impropias en un deporte tan duro y tan largo como el ciclismo.
Ya lo hemos dicho otras veces, la caída de Lombardía le cambió el paso a Evenepoel, un paso que dejó de ser acelerado y estresante para convertirse en una evolución, si se quiere, más natural y convencional.
Desde entonces, Evenepoel busca su sitio en el pelotón con aventuras muy dispares.
Jornadas de todo tipo que le sirven para sentenciar la Volta Algarve u opositar a Valencia y al mismo tiempo que le ponen en su sitio, como la del sterrato en Valencia o la reina de Tirreno.
Esa tarde, Evenepoel vio cuán lejos estaba de Tadej Pogacar.
Por eso estábamos expectantes ante la vuelta de Remco Evenepoel al WT con motivo de la Itzulia, un retorno marcado por un examen que necesitaba de buena nota.
Y ésta ha sido óptima.
Con una participación brutal, en la que sólo faltaba Pogacar, Remco ha navegado con éxito hasta el final.
Y no fue sencillo de inicio, el repaso que le propinó Primoz Roglic en Hondarribia fue de impresión: Remco firmó un tiempo excepcional y llegó el coco esloveno para reventarlo todo.
Pero no desistió, en un terreno que a priori no era el suyo, se ha batido con honor entre cuestas de cabras y descensos espeluznantes.
Remco tampoco no tuvo problema en trabajar para Alaphilippe y llegar a ser líder ante la traca final.
Una traca final que explotó a cinco de meta de Arrate, cuando Remco vio la Itzulia volar ante los ataques de Ion Izagirre y Juanpe López.
Para llegar de amarillo y con opciones a ese punto, Evenepoel había hecho todo para ganar la Itzulia, había bajado mejor que nunca y sobrevivido a muros como el de Krabelin en el que Roglic sacó todas las bazas.
Había disputado hasta el sprint de Eibar, minutos antes de reventar en la subida clásica al santuario de Arrate.
Pero no acabó ahí, remó y remó, solo, con los cocos por delante para acabar mucho más arriba de lo que hace una semana hubiéramos apostado.
No pisó el podio, pero poco le faltó.
Este Evenepoel nos gusta, es el mismo chico aplicado de siempre, pero que no arrasa, pues sufre y padece como cualquier otro y no se queda quieto.
Su físico continuará evolucionando, mientras su mentalidad seguirá siendo brutal, incluso cuando se dedique a hacer gestitos reclamando relevos.
Aquí no tendremos al “new Merckx”, pero sí a un ciclista que apetece ver, que honra su profesión y busca mejorar.
No pedimos otra cosa.
Imagen: FB de Itzulia Basque Country





Aitor
10 de abril, 2022 at 15:51
Remco ha demostrado q es un fuera de serie pero q ha malgastado muchas fuerzas en los últimos km en otras etapas para ayudar a Alaphilippe y por otro lado se ha encontrado sin equipo en la última etapa. Pienso q si hubiera estado en el Ineos hubiera ganado la itzulia. Para ganar vueltas de una semana o tres semanas necesita otro tipo de equipo