Ciclismo
Caras largas de UAE en el Giro
La forma que el Giro se le ha escapado a UAE es brutal
El titular, admito, ha sido suave tras el desenlace del Giro. Podría haber sido perfectamente: “UAE parece no saber ganar si no es con Pogacar“.
Y no, no es exageración.
Es la esencia misma de lo que sentimos hoy nada más terminar la penúltima etapa del Giro, en Sestriere.
Una carrera dominada de cabo a rabo, controlada desde el inicio con varias bazas, con dos ciclistas al frente hace tan solo una semana, perdida de forma tan justa como sonora, cuando se es el mejor equipo del pelotón, tanto en cantidad como en calidad.
Podríamos decir que el equipo se lleva una estrella en ciernes de este Giro: Isaac del Toro.
Y es cierto. Pero quedarse solo con esa lectura es una autocomplacencia que, al menos cuando escucho y hablo con Matxin, no existe.
Recuerdo un podcast que grabamos hace un par de años para Gobik, con Toni Nadal, el tío de Rafa, en el que decía que la derrota no es buena, que se aprende poco de ella, que llega tras un esfuerzo inhumano y luego solo queda la decepción.
Creo que eso es justamente lo que debe recorrer ahora el cuerpo de Isaac del Toro.
Un ciclista excelente, cuya juventud no ha sido un lastre, cuya inexperiencia no se notó… hasta el final.
No entendí la actitud del mexicano en toda la subida a la Finestre, ni tampoco en el descenso posterior.
Podía ir tan tostado como el que más, pero no dio la sensación de dejarlo todo en la carretera.
No cayó de pie, al menos no como yo imagino que se debe caer de pie.
Esa es la verdad, la realidad que percibimos.
Aunque, a tenor de lo visto en Finestre otras veces, no sé si fue el aire, la atmósfera o qué, pero la misma inacción que vimos en Dumoulin hace siete años, ante Froome, pareció atenazar a Del Toro esta vez.
Ya la cosa olía raro cuando UAE no metió a nadie —ni a McNulty, ni a Adam Yates, ni a Majka— en la escapada grande.
Esa en la que Van Aert iba haciendo camino para llegar perfecto al final.
Claro que debieron sentirse confiados, con la lupa fijada únicamente en Richard Carapaz, al punto que Simon Yates nunca pareció entrar en su ecuación.
Luego, cuando llegó la caballería, ya era tarde. Del Toro no había entrado a saco por Yates, refugiado al abrigo de Van Aert, y la diferencia se volvió insalvable.
Un Giro muy bueno, arruinado en el último momento.
Fruto del desgaste acumulado, de la inexperiencia, de errores en los instantes clave, pero, sobre todo, de una gestión que, en un momento in extremis, no fue la mejor. Ni de lejos…
Hasta en las mejores casas pasan cosas así.








Juan Manuel
31 de mayo, 2025 at 21:12
Buenas tardes. Todavía estoy perplejo tras la etapa de hoy y los comentarios de Ares, Contador y Chozas. Ninguno de ellos ha cuestionado la forma de correr hoy de Del Toro. Vale que solo tiene 21 años y que estaba ante su primera gran oportunidad. No descarto que haya pecado de bisoñez pero por eso mismo. Porque tiene un futuro excelso por delante hoy tenía que haber corrido como un valiente aunque estallara. Limitarse a seguir la rueda de Carapaz. Pararse literalmente cuando otros no tiraban. Salir a coger la rueda del belga del Alpecin en la bajada de la Finestre. Mostrar un pasotismo insultante antes de la subida a Sestriere y lo último y más vergonzante de todo, esprintar los últimos 200 metros hacia la nada, me han dejado cariacontecido. Y eso que Carapaz le hizo toda la subida a dele Finestre cuando yo me decía, pero ¿¿¿Richard qué haces? ¿No has tenido suficiente con ver como Del Toro se aprovechaba, por dos veces, de tus ataques para robarte segundos en las metas? Ser segundo o tercero cuando uno es ganador de un Giro es irrelevante. No se le debe criticar a Carapaz, que siempre ha atacado valientemente, sino a Del Toro. Hoy ha hecho una etapa indigna de una maglia rosa
Y termino con el campeón. S. Yates. Me alegro mucho por él. Por justicia poética debía ganar.
Ivan
1 de junio, 2025 at 12:42
Lo iban a tostar entre yates y carapaz a ataques. Escogió al segundo clasificado y perdieron ambos. De la otra manera hubiera perdido más todavía. Recordad a pogacar subiendo el galibier. Perdió hasta la camisa.
william
1 de junio, 2025 at 20:58
Toda la subida a rueda y después quiere que le ayude.no tiene vergüenza.
Iban Vega
5 de junio, 2025 at 12:45
algo raro le pasó, porque el principal perjudicado fue él