Remco Evenepoel
Giro: La mejor lección de Remco Evenepoel
El reto del Giro es ahora doble para Remco Evenepoel
Para hablar del calvario de Remco Evenepoel camino de Montalcino, con todo el sterrato del Giro de por medio, nos vamos unos años antes…
Oí una vez que Alberto Contador en su primer Giro, en la etapa del Monte Pora, creo recordar, tuvo algún problema bajando fruto del frío que machacaba los ciclistas en aquella edición de 2008.
Aquello fue una señal de debilidad que hizo sonar las alarmas, pues estaba claro que los rivales le iban a buscar por ahí.
Cuando el pasado domingo Remco Evenepoel llegó con unos segundos de retraso respecto a Egan Bernal, el día que se ponía de rosa en el Giro, leímos que todo fue por que en el túnel previo al final, tocó con la rueda de un rival y se descolocó.
Aquello, que pasó por anécdota y unos segundos, fue una premonición para los rivales: Remco Evenepoel va con problemas en terrenos que no domina.
En la cuenta atrás de sterratos hacia Montalcino, Ineos sabía que la labor era de desgaste, de entrar a saco en los tramos y cada uno, si eso, ya vería.
En el primero, Filippo Ganna descubrió las costuras, Remco salvó, pero empezó a correr como no le gusta a ningún aspirante, desde atrás, a la contra, achicando agua.
El problema es que en el descuento de sterratos, las carencias iban a más .
Cada tramo técnico nos ofrecía un ciclista cuadrado, torpe y miedoso, perdía unos metros, que luego, echando mano de vatios, conseguía enjuagar.
Pero tanto fue el cántaro a la fuente que se rompió.
Evenepoel hizo aguas ante el ritmo de un excelso Moscon y veloz Narváez, ambos al comando de un grupo en el que emergía majestuoso Egan Bernal, una maglia rosa dignísima, especialmente zurcida para su vuelta a la primera plana.
El corredorazo que es Egan en montaña, se agiganta en carreteras sucias, como en la Strade, dominio técnico, fuerza y un equipo que acompaña
Egan Bernal tuvo a su merced a Remco Evenepoel y no le perdonó, el Giro le va en ello.
A menos dos tramos el agujero ya no lo salvaba Remco tirando de galones, luego, para cuando quiso recibir el auxilio de Almedia, ay Almeida, el caballo se había ido.
Ineos había hecho el destrozo, Movistar colaboró algo, pero fue Education First quien hizo el boquete, una herida que supuró más de dos minutos entre los dos grandes del Giro, cabe anotar que por medio llegaron los demás, en un filtro que ya quisieran los Dolomitas.
La jornada ha sido tremenda para Remco Evenepoel, la lección de las grandes vueltas en vena y sin anestesia, el Giro en estado puro.
Una carrera engalanada de cipreses, lomas verdes y remojadas, salpicadas de villas, atravesadas de rutas blancas, que es un infierno para quien le toca perseguir.
La lección para Remco Evenepoel es de dimensiones bíblicas, le han aplicado la medicina que el sacó para otros en Burgos y Polonia, sólo que esto son palabras mayores, esto es el Giro.
Su gestión del mal momento no fue mala, pero sabe perfectamente que estas diferencias en el ciclismo moderno son un chorreo, una cura de humildad que, por cierto, no le vendrá nada mal.
Ahora queda ver su reacción, doblemente esperada, además, por ser quién es y por proyectarse en terreno desconocido para él, la segunda y tercera semanas de una gran vuelta.





