Ciclistas
Giro: Lennard Kämna sacrifica instinto por un puesto en la general
El Giro de Lennard Kämna acaba en un top 10 lleno de invisibilidad
El otro día, a vueltas con el Giro de Italia, en el podcast de Biciescapa, hablé del Giro de Italia que estaba cuajando Lennard Kämna, en el top ten a falta de una semana para el final.
Ya en Roma, vemos que Kämna ha logrado mantener tan valiosa plaza, noveno al final, en una actuación que, como él mismo admite, le ha dejado muy satisfecho.
En la balanza, la lucha por esa plaza nos ha dejado sin uno de los ciclistas más apreciados del pelotón, uno de esos profesionales que puede hacerte un monumento de etapa en medio del tedio y el aburrimiento, uno de los tipos, como digo en el titular, con más instinto del pelotón.
En este Giro se ha centrado en la plaza, ese puesto en la general que casi todos los ciclistas que entrevistas te sitúan como su gran ilusión.
Claro que lograr esa plaza lleva el peaje de renunciar a escapadas y luchar por etapas, o lo que es lo mismo a su cuota de protagonismo.
Y eso ha hecho Kämna, ir a por el puesto, privándonos de un ciclista mayúsculo
Hace un año escribí esto sobre Lennard Kämna en el Giro:
Con él, recordamos ciclistas incorruptos al paso del tiempo y la memoria, de esos cazadores que sabías que cuando entraban en la escapada, los demás podían darse por jodidos.
Cuando Juanpe abrió fuego en el Etna y llegó a soñar no sólo con la maglia, también con la etapa, todos sabíamos que del corte que le perseguía, la rueda importante era la de Kämna, y no había cojos en esa escapada, entre otros, otro de morro fino, Rein Taaramae.
Conectaba ese triunfo en el Etna con el que lograra en un sitio tan potente para el Tour como Villard de Lans, días después de hacer lo propio en Dauphiné.
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Kämna manejó de forma magistral ese día los tiempos frente a un excelente y desatado Richard Carapaz, en un final con su miga, subida y llano a meta, sacó unos segunditos en la coronilla del último alto, para proponerle una crono imposible hasta el final.
Ese día el alemán demostró un olfato que ha sabido mantener en alguna ocasión más, pocas, pero interesantes, lo suficiente como para hablar de uno de esos corredores a los que es un gustazo ver competir.
Tiene sólo 25 años, etapas en Giro y Tour, también en Dauphiné y Volta, no sé si irá a más, si apostará a generales, si no lo hace aquí tenemos un Erik Dekker, un Pablo Lastras, un Simon Gerrans, corredores que pueden parecer muy diferentes sobre el papel, pero que tienen en común un instinto de esos que sólo podías admirar.
Todo eso que contamos de Kämna hace un año no lo hemos visto éste.
Recordad cuando Kuss nos dijo que prefería ir día a día, luchar por etapas y ayudar al lider que mirar por una octava plaza.
"No me compensa estar picando piedra para ser octavo en una grande" @seppkusshttps://t.co/pi2zgSaG3k#PodcastJS pic.twitter.com/Qbjaoy94Qh
— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) May 13, 2023
Lo que el americano piensa no es común a muchos y así seguirá siendo.
Cada corredor es muy dueño de lo que hace y quiere, faltaría más, pero como espectador cualquier cosa que no sea fiarlo todo a un puesto en la general es lo mejor.
Además del gusanillo de quedar entre los mejores en una grande, figura la necesidad de puntos y rankings, un sistema tan necesario como envenenado que se sitúa como uno de los grandes males del ciclismo actual.
Imagen: © BORA – hansgrohe / SprintCycling




