Ciclismo
Giro 2022: Sobre el instinto de Lennard Kämna
Pocos brillan como Lennard Kämna y Bora en el Giro de Itala 2022
Hacía días que quería escribir algo sobre Lennard Kämna y aprovechando el tiro, ya de paso, del Bora-Hansgrohe, colectivamente uno de los mejores equipos del Giro 2022.
Un post que viene a huevo con la fenomenal etapa de Génova y la vuelta a la vida en la general de Wilco Kelderman.
No sé hasta qué punto los favoritos del Giro pueden lamentar la vuelta del neerlandés a las primeras posiciones, Kelderman es un ciclista en apariencia inofensivo, pero su valor, combinado con Jai Hindley y Emmanuel Buchmann, puede resultar decisivo.
En un Giro en el que tener una baza es un lujo perseguido y dos, algo al alcance sólo de Bahrain, tener tres tíos por debajo de los tres minutos es muy goloso.
Bora está ahí.
En todo caso, nuestro libro hoy habla de Lennard Kämna, uno de los grandes anotadores del ciclismo actual.
Tras una temporada nefasta, en la que se fue a la Cape Epic, Kämna vuelve a ser uno de los corredores franquicia del pelotón.
Con él, recordamos ciclistas incorruptos al paso del tiempo y la memoria, de esos cazadores que sabías que cuando entraban en la escapada, los demás podían darse por jodidos.
Cuando Juanpe abrió fuego en el Etna y llegó a soñar no sólo con la maglia, también con la etapa, todos sabíamos que del corte que le perseguía, la rueda importante era la de Kämna, y no había cojos en esa escapada, entre otros, otro de morro fino, Rein Taaramae.
Conectaba ese triunfo en el Etna con el que lograra en un sitio tan potente para el Tour como Villard de Lans, días después de hacer lo propio en Dauphiné.
Kämna manejó de forma magistral ese día los tiempos frente a un excelente y desatado Richard Carapaz, en un final con su miga, subida y llano a meta, sacó unos segunditos en la coronilla del último alto, para proponerle una crono imposible hasta el final.
Ese día el alemán demostró un olfato que ha sabido mantener en alguna ocasión más, pocas, pero interesantes, lo suficiente como para hablar de uno de esos corredores a los que es un gustazo ver competir.
Tiene sólo 25 años, etapas en Giro y Tour, también en Dauphiné y Volta, no sé si irá a más, si apostará a generales, si no lo hace aquí tenemos un Erik Dekker, un Pablo Lastras, un Simon Gerrans, corredores que pueden parecer muy diferentes sobre el papel, pero que tienen en común un instinto de esos que sólo podías admirar.
Imagen:BORA – hansgrohe / Sprintcycling





