Ciclismo
El Giro de Eddie Dunbar evidencia la importancia de repartir el talento
Eddie Dunbar no debe descartar ni el podio del Giro
Eddie Dunbar es ahora mismo quinto del Giro de Italia, con la cuarta plaza de Damiano Caruso al alcance.
Su mejor día ha sido el día de D en lo que llevamos de carrera, la subida al Monte Bondone, donde los favoritos de la general han comprendido que esperar más para moverse no era de recibo.
En la lucha por las plazas nombres de la carrera que acaba en Roma el domingo, Eddie Dunbar se vio entre Roglic, Almeida y Geraint, acompañado también por Kuss y efímeramente por su compañero Filippo Zana, el campeón italiano.
Se vio entre los mejores del Giro, al punto de decir, al final de la etapa que ésta era la carrera que llevaba tiempo esperando…
Fundamental. Un corredor como Dunbar llevaba años en Ineos sin poder liderar una Gran Vuelta. Ha sido fichar por Jayco y estar peleando con los mejores del #Giro.
Lo que ganaríamos como deporte si no todo se lo llevasen los mismos… https://t.co/DJnaKMTjyD
— David García Gómez (@_davogarcia) May 23, 2023
Integrado en el Team Jayco, Eddie Dumbar está sacando en el Giro el excelente ciclista que siempre he creído que es.
Ha pasado un lustro entre Sky e Ineos, siendo cola de elefante y ahora que tiene opción de sacar su calidad, le vemos con los mejores de la carrera, con opciones de seguir progresando e incluso pudiendo soñar hasta con el podio si uno de los tres más fuertes en la general cede
Antes de fichar por el Team Sky, Dunbar corrió en aquel curioso equipo llamado Aqua Blue, sacando interesantes actuaciones como en el concurrido Tour de Yorshire.
Ese año fue octavo en el Tour del Avenir que gana Pogacar con ciclistas como Almeida, Arensman, Mader, Vlasov, Foss y otros alrededor suyo.
Fichó por el Team Sky y casi no supimos de él, salvo en contadas ocasiones.
En el equipo inglés era uno más, otro tan ciclista en medio de otros grandes ciclistas, con aspiraciones personales topadas.
Es el problema de las grandes estructuras, es lo que decíamos del Jumbo el otro día, que concentran lo mejor de cada casa, quitándole al espectador, al que dicen deberse, la oportunidad de ver corredores sencillamente excelentes sin deberse a otros líderes.
El Eddie Dunbar del Giro corrobora esa percepción y también un par más.
La gran carrera que está haciendo su equipo, hijo del glorioso Orica, pocos bloques movían tan bien sus piezas, con Matthews ganando una etapa y gran presencia de De Marchi y el mentado Zana.
Y por otro lado, el momento dulce del ciclismo irlandés, a la explosión de Steve Healy, sumadle el salto de Dunbar.
Buenos tiempos para el país del trébol.
Imagen: @GreenEDGEteam





