Ciclismo
Caída de Mikel Landa: Joe Dombrowski no fue el culpable
La caída de Landa no la provoca Dombrowski hay muchas cosas que influyen
Corre estos días por las redes la teoría que es Joe Dombrowski el causante de la caída que acaba con la historia de Mikel Landa en el Giro de Italia.
Corre además un impresentable tweet de periodista de bufanda que le acusa directamente, sin ambages, más teniendo en cuenta que él, que ha ganado su etapita, ya no pintaba nada circulando por donde circulaba en el momento y día de autos.
Está claro que todo empieza con Dombrowski, que la caída que se lleva por delante a Landa tiene en él su kilómetro cero, pero acusarle de esa manera no es justo.
#Giro104
El comisario implicado en la caída que supuso el adiós al Giro de Italia de Mikel Landa habla en el diario 'As'.
Parecen que unos le echan la culpa a otros.
Cosas que pasan en carrera, que habrá que mejorar para que no se repitan.
?Diario As. pic.twitter.com/afyu9ngIVe— santyrg10 (@santyrg10) May 14, 2021
Incluso el enlace del Giro que marca la isleta le señala cuenta su versión, un entrecomillado que, en ese trozo recortado del Diario As, no coincide en el titular y cuerpo de la noticia.
El primero culpa a Dombrwoski que causa la caída de Landa, más adelante el enlace se sacude las culpas.
En el Podcast de El Cuaderno de JoanSeguidor tuvimos, 24 horas después del accidente, a dos invitados -el seleccionador nacional con planes olímpicos trastocados, Pascual Momparler, y el director de Ciclo21, Fernando Ferrari- que hablaron sobre la caída que dejó a Landa y Dombrowski fuera del Giro.
Centrar la culpa de la caída de Landa en Dombroswki es simplista, tanto como pensar que la mala suerte es lo único que influencia para que a Mikel siempre le pase algo.
El problema es más de fondo.
En este ciclismo contemporáneo nadie, absolutamente nadie, quiere perder la posición: nos hemos acostumbrado con admirada naturalidad a tomas aéreas con hasta ocho filas monocolor en el pelotón, hoy mucho más ancho que hace años por vías que si una cosa han hecho es añadir elementos de circulación (rotondas, señales, isletas, bolardos, bandas) que complican la navegación.
Con esta simple afirmación vemos que se produce una natural ley del embudo, incluso en un deporte que, en la actualidad, presume del conocimiento de los finales.
https://twitter.com/ahmericano/status/1393177388192784386
Pero ello no es suficiente, saberse bien las llegadas no significa que se eviten todos los peligros, pues al final en esta cadena hay un eslabón que se suelta.
La obsesión de tenerlos a todos juntos y adelante implica más gente en el mismo espacio, haciendo imposible evitar un accidente.
A ello añadidle la necesidad de entrar en villas computando en el capítulo económico de las organizaciones, para tener la tormenta perfecta.
Dombrowski duda por dónde pasar, en efecto, pero ya está, sale despedido para provocar la caída de Landa, como podría haberlo hecho en dirección contraria, en ese contexto buscar culpas no es justo.
El americano también se fue a casa, vestido de azul, con el saborcito de una etapa, el podio y todo el ceremonial.
Que el ciclismo necesita dar respuesta a sus problemáticas es un hecho, igual que saber aceptar de buen grado las normas que, por absurdas que parezcan se establecen con ¡el consenso de todos! en lugar de chanzas y coñas por las redes.
Activistas de sofá no es precisamente lo que necesitamos.





