Ciclismo
Mohoric, el Giro y el milagro de acabar una gran vuelta
La retirada de Mohoric en el Giro pone de relieve lo complicadísima que es una gran vuelta
La caída de Matej Mohoric en un descenso del Giro de Italia nos ha quitado de golpe la pereza y el buen rollo de la mañana de domingo.
Una curva de izquierdas, escapado en un grupo en el que Caruso buscaba su suerte en la general, pilla un bache y Mohoric al suelo cayendo al revés, quedando mareado, en un principio, en el suelo y siendo retirado acto seguido de la carrera.
Fortísima y fea caída de Mohoric pic.twitter.com/RFI63GNt25
— Nicolás Van Looy (@nico_vanlooy) May 16, 2021
Fue curioso ver su bicicleta partida en dos, la horquilla delantera quebró ante el golpe, y acto seguido a un auxiliar darle una bici nueva al esloveno.
Pero aquello era demasiado, Mohoric estaba KO y acabó inmovilizado y evacuado del Giro
Sé que es una obviedad, que lo habremos comentado mil veces, pero sobrevivir a una gran vuelta es algo que excede a nuestro entendimiento, al menos al del aficionado medio, aquel que sale un par de veces en bici a la semana y en una de ellas tiene algún susto.
Lo de Mohoric en el Giro es la explicación del milagro que se produce a cada segundo que dura una gran vuelta.
Mil veces ha arriesgado Mohoric en un descenso, mil veces ha bailado con el diablo e, insertado en una escapada del Giro, acaba de esta guisa.
Cuando estábamos en el final de la etapa final de la Volta, en la meta a pie de la Font Màgica, nos admirábamos de cómo ponía Mohoric a prueba a De Gendt en cada descenso.
Lo que está gente pone en juego sólo lo saben ellos, incluso cuando, como hemos visto, te vas al suelo en un trance “normal” de carrera que no requería, sobre el papel, mayor riesgo.
Pues no arriesgó Pello Bilbao en un descenso del Tour de los Alpes y salió indemne y ganador
El Bahrain había venido al Giro pensando a lo grande, tuvieron el golpe de Landa y reaccionaron al día siguiente con Mäder ganando la etapa, luego Caruso que tentó la general hasta la caída de Mohoric.
Es un equipo mermado en los efectivos, pero admirable por su actitud y reconstrucción continua
Perdieron a su líder y a su “navaja suiza” por caídas terribles, pero los compañeros les honran en la ruta, una ruta pestosa, por donde Italia tiembla cada cierto tiempo, como si el suelo se quebrara bajo sus pies.
Podemos decir que son el equipo del pueblo.
Ahora a seguir en este milagro diario que es una gran vuelta, y cruzar los dedos para que estas cosas sigan siendo la excepción.
Imagen: FB Team Bahrain





