Ciclismo
Una crono de verdad en el Giro
Más de 40 kilómetros de crono para decantar el Giro a favor de Vingegaard
El Giro de Italia nos regala una de esas jornadas que suponen una excepción, un regreso a la media de edad dorada de las grandes vueltas con una contrarreloj de 42 kilómetros.
Es un trazado ideal para la potencia pura, completamente llano y rectilíneo, donde la fuerza de los ciclistas se medirá sin el filtro de la orografía, salvo por el paso testimonial de algún puente o paso elevado.
En este escenario, la jornada se fractura claramente en dos historias paralelas: la lucha por la etapa y la gestión de la clasificación general.
En la disputa por el triunfo parcial, Filippo Gana emerge como el favorito absoluto.
Las opciones de rivales como Larsen, Bjerg y Cavagna, desconocido desde su paso por Movistar, parecen situarse muy lejos del nivel que puede ofrecer el corredor italiano en este terreno.
Ganna busca consolidar su nombre entre los ciclistas con más victorias en las disciplinas cronometradas de la historia de la Corsa Rosa, un olimpo donde residen mitos de la talla de Jacques Anquetil, Eddy Merckx o el mismísimo Francesco Moser.
Por otro lado, la batalla por la maglia rosa presenta dinámicas distintas. Jonas Vingegaard necesitaría firmar un rendimiento casi estratosférico, cercano a aquella exhibición mítica del Tour de Francia 2023, para arrebatarle el liderato a Eulálio.
Esta etapa supone un guiño explícito a la historia y la tradición de este deporte, recuperando un kilometraje que parecía desterrado del ciclismo moderno.
En los últimos siete años, el Giro se ha decantado por cronos notablemente cortas, la mayoría moviéndose en horquillas de entre 8 y 19 kilómetros.
Solo la contrarreloj de Perugia que ganó Tadej Pogačar hace dos años logró superar la barrera de los 40 kilómetros, y apenas dos jornadas en la ribera del Garda y Milán, ambas con victoria de Filippo Gana, rebasaron los 30 kilómetros.
Se prevé una jornada rapidísima en la que el ciclista italiano del Ineos podría incluso superar los 54 km/h de media que registró en la crono final de 2021.
Aunque este formato suele tener un poder decisorio absoluto en la general, como sufrieron en su día escaladores de la talla de Nairo Quintana, Mikel Landa, Purito Rodríguez o David Arroyo, o el propio Geraint Thomas ante Primoz Roglic en la cronoescalada de 2023, en esta ocasión las cosas parecen más decantadas.
Es muy difícil imaginar que corredores como Pellizzari, Gall, Eulálio o Hindley no vayan a perder más tiempo frente a Vingegaard.






