Ciclismo
Ciclistas singulares: Ya no quedan solistas
Pocos ciclistas singulares vemos en el pelotón
Cuando Rohan Dennis dijo que ya estaba bien de ciclismo, hice esta reflexión…
Se niega a tomar la salida en una crono con su equipo y al poco gana el mundial con una bici sin marca, luego aparece negándose a confinarse durante el covid y al poco decanta un giro en el Stelvio. Se va lo más parecido a una estrella de rock en ciclismohttps://t.co/9sPm7iVM4a
— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) February 10, 2023
En efecto, hablábamos de uno de los pocos ciclistas singulares, que rotaban por el pelotón.
Si miramos alrededor ¿qué vemos?
Ciclismo homogéneo, de molde, completado con números y ciencia, roles distribuidos y muy escaso margen de maniobra para algo diferente.
Suben todos iguales, cada vez más profesionalizados, gestionando su porvenir en base a datos, rodeados de manos expertas sobre nutrición, entrenamiento, rendimiento, estrategia…
Poco hueco a salirse del plan.
Sencillamente eres el eslabón de un cadena perfectamente engrasada que premia el colectivo, cosa que está muy bien, pero que por el camino nos priva de esos genios que seguro corren latentes pero con nulas opciones de lograr algo importante.
Ya sé que muy buenos hay poquísimos, pero en la clase media está muchas veces la clave que una carrera salga potable.
Así las cosas, cuando surge algo diferente sólo tenemos que ver las reacciones, ahí está lo que pensamos de Tom Pidcock, de Tadej Pogacar o el mentado Rohan Dennis.
¿Cuántos ciclistas hay en este estatus?
Hubo un tiempo en el que posiblemente sólo Peter Sagan estuviera a este nivel,
Años de plomo en los que sólo la sola presencia eslovaco justificaba el tiempo empleado para ver una carrera.
Jugarlo todo a uno era un riesgo, pero dentro de la monotonía del paisaje, Sagan era la luz.
Ciclistas como el que ha anunciado que se retira, Rohan Dennis, que sean singulares, genios sobre la bicicleta, que acusen la resaca de la fama, que sean irregulares no hay tantos como hace unos años,
Sencillamente el sistema no permite sacar la cabeza.
El otro día no quiero imaginar las caras largas en el seno de Soudal con el error de Van Wilder en la llegada que le gana Cort Nielsen.
El chaval jugó con su primera victoria en pros y no lo hizo de la mejor manera, corrió a ganar, ahora que tenía una oportunidad, sin líderes en los que pensar, se quedó por el camino, porque ese viejo zorro danés le birló el éxito en el último momento.
Ese momento espero le valga para más oportunidades, e igual que él otros que en un momento determinado puedan hacernos vibrar, como Omar Fraile en el final de la Vuelta a Andalucía.
Porque este deporte necesita solistas que llenen el paisaje, que nos den cosas diferentes, que hagan bello lo que vemos, incluso en este tiempo en el que clonar ciclistas es la tónica.
Por más estrellas de rock como Rohan Dennis o genios sobre la máquina como Tom Pidcock evitando el hostiazo en la crono del Algarve, que la gente se abone a ver este deporte en el futuro.





Adrian C
21 de febrero, 2023 at 17:01
No te olvides de Richard Antonio