Ciclismo
El ciclismo romántico quedó en la historia
Hay cosas de ciclismo romántico que quedarán en la hemeroteca para siempre
Quiero contaros varios episodios de ciclismo de ese que ahora mismo podríamos calificar como romántico, por quedarse lejos, en la historia.
Recuerdo una vez que Purito me contó las que liaba el simpático suizo Fabian Jeker en las cenas del equipo cuando imitaba voces y comprometía a alguna otra mesa.
Ellos estaban en la del Saunier, por aquella época, pero al lado podían tener cualquier otro equipo, pues al final todos cenaban bajo el mismo techo.
Ese detalle tan nimio ahora se da cada vez menos.
Los equipos se han convertido en estructuras cada vez más herméticas e impermeables, con una reducción drástica de contacto con el exterior, no va a ser que…
“Me cago en los putos camiones comedor que se han cargado la convivencia entre compañeros de profesión” me dijeron esta mañana desde una de esas megaestructuras.
El otro día, cuando tuvimos ocasión de hablar en directo con Luisle, vimos en su cara el anhelo de esos tiempos en los que el ciclismo era asequible para todos, para los aficionados, pero también para los propios ciclistas.
Su ojos delatan sincera nostalgia cuando habla de esos comedores en los que, una vez había acabado de cenar, se acercaba a la mesa de otro equipo a dar la charla, o las reuniones previas en la zona de salida
“Ahora salimos del bus con el tiempo justo de firmar” me vino a decir
Es otro ciclismo, quedó atrás, dudo que vuelva algún día, por eso lo califico de romántico, como algo que fue bonito mientras duró.
Hace diez años por estas fechas, el método Sky se imponía en el pelotón, que si vatios, que si lavado de lactato, que si….
La entrada del Team Sky en el pelotón no fue sencilla.
Exciclistas como Paolo Bettini pusieron en cuarentena sus planteamientos, tan fríos, asépticos, pero también revolucionarios.
Vincenzo Nibali, recuerdo, fue uno de los que los padeció en la carretera, en especial en ese Tour de 2012, al tiempo que echaba por tierra sus teorías
Decía el bueno de Vicenzo que él se guiaba por sensaciones.
Aquello fue la primera reacción, con el tiempo casi todos llevaban los cacharritos del Sky en el manillar y seguían el camino que marcaban los ingleses.
Ese camino no pasa, muchas veces por la convivencia entre ciclistas o con el contacto con el público.
Volviendo a Purito: “El cambio a nivel de estrategia ha sido brutal, hace un tiempo guardabas el equipo, ahora lo pones al frente y hay que aguantar de principio a fin. Cuando enfocan el pelotón desde arriba distingues los diferentes equipos por el color“.
Ir a una concentración previa de invierno de un equipo cualquiera, casi todos por la costa de Alicante, le quita la magia a la cosa, todo es medidísimo, al punto que no hay charla entre dos que no se haga con un portátil sobre la mesa con uno de los dos señalando con boli la pantalla.
Así son las cosas, así están sucediendo, “me han quitado hasta la tostada de la parada en el bar” se quejaba Luisle.





Galego mindoniense
24 de noviembre, 2022 at 16:21
Iban Vega: […] Los equipos se han convertido en estructuras cada vez más herméticas e impermeables, con una reducción drástica de contacto con el exterior […]
Lo que en realidad hacen los equipos ciclistas: Sacan múltiples documentales y vídeos en YouTube mostrando los entresijos de su actividad, su autobús, su camión cocina, como realizan los desplazamientos…
Parece que este señor no se cansa de hacer en ridículo. Es incapaz de escribir al menos 5 artículos seguidos sin escribir una completa pendejada en uno de ellos.