Noticias de ciclismo
Ciclismo “made in Girona”
La fiebre de ciclismo en Girona es algo que hay que ver una vez en la vida
La cosa ha sido que en las últimas dos semanas nos ha tocado subir un par de veces a Girona por tema de ciclismo y podemos corroborar que todo lo que llevamos tiempo viendo en esta preciosa ciudad va para largo.
He oído, he leído, me han hablado de una posible burbuja, y quizá tengan razón, pero ello no quita que de todo esto, la ciudad seguro acabe sacando un rédito, que en material de bicicleta será un tesoro.
Es todo, el tejido empresarial que crece sobre el ciclismo, en Girona se instalan marcas, equipos, negocios de restauración y hasta tiendas que rezuman esa pasión y fiebre.
Ver una tienda de varios pisos con todo el merchandishing de los equipos del World Tour, como si fuera un store de camisetas de fútbol, ver los locales de Eat Sleep Cycling y Horts Catégorie, las boutiques de Castelli y Trek, inauguradas no hace mucho y planteadas como si Zara las gestionara, elevan este deporte a otro nivel.
Sabemos dónde está el kilómetro cero de este presente, el día que Jonhy Welz le recomendó a Lance Armstrong probar a vivir aquí.
Desde entonces, el crecimiento ha sido a diferentes ritmos, pero constante, hasta la explosión de estos años.
Con la Sea Otter Europe como guinda del pastel, Girona es ciclismo 365 días año.
Ciclismo para todos los públicos, aunque no sé si para todos los bolsillos.
Cada mañana de sábado y domingo, la ciutat vella despierta con ciclistas saliendo de entre las esquinas, yendo a la quedada, generalmente en un café, para trazar la jornada y empezar con el carrusel de fotos y desayunos de diseño.
Es el bocata de toda la vida, reinterpretado a los cánones actuales.
La suma de lo que llevan puesto y están montando nos causa mareo, luego que anden más o menos, eso es accesorio.
Lo tremendo es la moneda de la elegancia y casi distinción como elemento común.
Hace unos días Joanseguidor montó un sarao, un “Flandes Experience” y la realidad fue la que podíamos prever: ambiente ciclista brutal, ganas de hacer la social ride, un desayuno cuqui de inicio pero sobretodo un poder de convocatoria que sólo Girona parece asegurar.
Todo el mundo salió satisfecho de la jornada, todos con el recuerdo de haber circulado por las carreteras más similares a Flandes, pero alrededor de Girona.
Porque si la ciudad está preparadísima, el entorno, va en consonancia, con negocios que demuestran que el ciclista es más que bienvenido, pues están concebidos por y para él.
Y vuelvo al principio, será burbuja o no, yo creo que en parte sí, pero de estas cosas algo siempre queda.
Imagen: Jules Metroz




