Ciclismo
Las cosas no están fáciles para ciclismo colombiano
Los resultados de 2021 no acompañan la gran proyección que intuíamos en el ciclismo colombiano
Ver la entradaCuando pasamos revista al veinte veinte, llegamos a la conclusión que el año de la pandemia y su confinamiento no habían sido lo más propicio para el ciclismo colombiano.
Que si no se midió bien el entrenamiento en casa, que si a algunos se les había ido la mano con los entrenos apocalípticos, luego en carrera incidentes, caídas y demás, la potencia colombiana en ciclismo no estuvo al nivel que acostumbraba.
Esperábamos borrón y cuenta nueva para 2021, como nos dijo Goga en nuestra charla de balance, hay que levantar la mano y decir “¿qué pasa?”.
Hace unos años que nos admiramos del progreso del colombiano y su facilidad para sacar uno, dos y tres talentos anuales que acto seguido pasaban a primera línea formando parte de los ciclistas de cabecera.
Esto ha sido así desde 2012, posiblemente, desde que Nairo Quintana diera el salto y acompañara a Rigo Urán en la elite
Desde entonces el goteo es constante, un aluvión de talento que auguraba un dominio casi total del panorama ciclista.
El cenit se tocó en 2019: cuando Egan Bernal ganó el Tour de Francia, el ciclismo colombiano hacía cima, con las tres grandes en sus vitrinas y visos de seguir aumentando el botín.
El año pasado, ya lo dijimos, no les sentó bien, a ello contribuyó el especialísimo 2020 que nos tocó vivir.
Pero lo que llevamos de 2021 no implica una mejora sustancial
Un dato rápido, en la lista de éxitos del ciclismo colombiano que recoge Procyclingstats la caída es importante.
De las 86 victorias que cayeron en 2019 a las 35 del año pasado -hubo una minitemporada, cabe decirlo- y doce ésta, muchas de ellas firmadas en la Vuelta a Colombia.
Están en el décimo puesto del top ten por naciones.
Y es que si miramos el presente de las grandes figuras del ciclismo colombiano el panorama no es halagüeño.
Nairo Quintana acaba de ganar la Vuelta a Asturias en un contexto de competitividad muy limitado, tras venir de carreras en las que se le vio un punto por debajo del resto.
Sabemos que se está recuperando de su lesión de rodilla, pero este Nairo es un ciclista excelente para cosas concretas, no tanto para los objetivos que se planteó hace unos años.
Rigoberto Urán lleva muchos años en la brecha y el margen ya no lo intuimos.
Todo lo que llega de Egan Bernal son dudas, molestias, partes médicos… el ciclista que nos dejó sin habla hace un par de años demuestra en primera persona lo largo que esto y que lo complicado no es llegar, y sí mantenerse.
Nos gustaría verle delante en el Giro, pero hay más preguntas que respuestas sobre él, lo mismo que sobre la regularidad de Iván Sosa o sobre si Dani Martínez dará el salto a primera línea.
Miguel Ángel López acaba de romper a sudar en Movistar.
De Fernando Gaviria hace tiempo que no se tienen noticias, fue salir del Deceuninck y demostrar el frío que hace ahí afuera, mientras que los Henao ya no son la referencia de antaño y al pobre Sergio Higuita siempre le pasa algo.
Completa el repaso, la mejor sorpresa de la campaña, el trabajo y fe de Esteban Chaves, ganador de una etapa en la Volta y muy presente esta primavera.
No obstante la estrella rutilante que Chavito fue en 2016 no aparece.
En fin, que Colombia sigue siendo una potencia ciclista, que seguirán sacando talento, sigue llegando de hecho, pero que el panorama que nos imaginábamos hace un tiempo, el de un dominio sin paliativos, cuesta verlo, más cuando dos eslovenos han llegado para reventarlo todo.
Y es que en este ciclismo, lo que damos por verdad absoluta un día, queda desmontado al siguiente
Imagen: FB de la Volta





