Opinión ciclista
#Esenciales2020 ¿Qué le falta al ciclismo colombiano?
Año y ciclo repletos de retos para el ciclismo colombiano
Sobre el ciclismo colombiano y su presente, dice Fernando Gaviria que…
“El Tour que ganó Egan Bernal era la carrera que nos faltaba. Egan es un corredor muy joven e hizo un gran trabajo con Ineos. Lo programaron todo y, aunque por circunstancia, se aplazaron algunas etapas, se vio que era el más fuerte en las subidas. Se mereció estar en el podio y aún más con el maillot amarillo”
El World Tour tendrá 22 ciclistas colombianos en 2020 @QhuboBogota pic.twitter.com/VuOx5Uxzml
— Prensa Movistar Co (@PtelefonicaCol) December 30, 2019
Y aunque tachen de insana nuestra obsesión, entre esos 22 no figura el querido Nairo.
1)A Abel Leal lo perseguía con odio un comentarista radial que pagaba en donde almorzara Abel para que pusieran su programa mientras él despotricaba contra el beisbolista.
2)Lo que dice ahí Seguidor es obvio, lo insano es su saña monotematica, habiendo tanto tema y ciclistas pic.twitter.com/qEDKJuYdQn— EL MURO DEL CICLISMO (@ELMDELC) January 3, 2020
Pero sea como fuere la amplitud y variedad de esos veintidós exige amplitud de miras al ciclismo colombiano.
El propio Fernando Gaviria no ha tenido su mejor campaña en el UAE, pero su aspiración en la Milán-San Remo sigue intacta.
Lo increíble de su forma de correr, de entender el ciclismo es que podría plantearse el oro olímpico en omnium, velódromo, desconozco si querrá volver al terreno donde se granjeó su primera fama.
La profundidad del ciclismo colombiano ahora exige algo más que ese Tour de Egan Bernal.
Por ejemplo perpetuar el dominio del flaco de Team Ineos, ver si es capaz de adornar ese palmarés prodigioso con otras perlas, vueltas que ya tiene como París-Niza y Suiza, mejoradas con otras tantas.
En ese sentido Nairo tiene una colección envidiable, de hecho si se le sumara todo lo ganado iría a alguna grande más de las dos que tiene marcadas en el palmarés.
Sea como fuere, el camino que marcó un día Rigoberto Urán, que retrata cada logro físico como un hito, debe ser seguido por esos 21.
Rigo fue plata en Londres, un circuito sobre el papel que no le iba, y birlado en la recta final por Vinokourov.
Plantear el cinco colombiano para Tokio 2020, con la dureza que se prevé, genera vértigo.
¿Serán capaces de correr en equipo?
Antes por eso corredores Sergio Higuita o Daniel Martínez tienen citas como las Árdenas, terreno próximo pero inmaculado para los colombianos.
¿Qué esperar de Iván Ramiro Sosa?
Un corredor con talento a rabiar, pero sin la regularidad exigida en las grandes carreras.
En ese capítulo, la victoria de Esteban Chaves en Lombardía, año 2016, yace muy solitaria ante este aluvión de validad.
¿Volverá Esteban Chaves por dónde solía?
Permitidnos, y lo decimos con pena, lo dudamos, el ciclismo no perdona.
Pero el ciclismo colombiano tiene una deuda pendiente con uno de sus baluartes, uno de los chicos del porvenir, el amigo Miguel Ángel López, a quien la adversidad que un día le valió el apodo de “Supermán” le persigue en la ruta.
Una carrera limpia, sólo eso, pedimos para López, un poco como para Mikel Landa, y ver dónde llega.
Pero volviendo sobre las palabras de Fernando Gaviria, cabe ver dónde queda la progresión de Alvarito Hodeg, el corredor azul, un colombiano insertado en el hueso del trasatlántico belga, que tiene hechuras que confirmar.
Y ya que pedimos al azul, veremos qué suerte corre Carlos Betancur en Movistar, en una de esas relaciones que nos frotamos los ojos por continuar viva.
En fin.
Sea como fuere, y acabando con lo que dijo Gaviria, al ciclismo colombiano le queda este año cerrar el círculo perpetuar el dominio que les suponemos, con tanta calidad, tanto talento, tanta juventud.
Pensar que pueden dominar el cotarro no es tan descabellado.
De puertas hacia afuera el ciclismo colombiano es el dorado, en lo doméstico las realidad no reluce.
“Estamos cada vez peor, el ciclismo colombiano está muy mal. La herencia cultural del dopaje nos está afectando. Nunca habíamos tenido tan pocas certezas como ahora. Somos los mejores del mundo, pero estamos llevados. No hay empresa privada detrás de los equipos, además hay un problema gubernamental: se gastan miles de millones en el Tour Colombia, y sí, es muy lindo traer a figuras mundiales, pero podrían ser recursos para fomentar nuestro ciclismo” leemos que dice Jairo Cano, una de las estrellas en el ciclismo doméstico.
La salud en casa no es la mejor, y eso es muy complicado que no acabe trasladándose a la elite.



