Ciclismo de carretera
El ciclismo más surrealista del año
El año 2021 nos dejó varios episodios de ciclismo que nunca imaginaríamos
En el balance de ciclismo en el año 2021 quedan grandes carreras, posiblemente la mejor Tirreno de la historia, entremezcladas con instantes eléctricos por Roubaix, Lombardía y Strade, sin dejar de lado, la primera semana del Tour…
… aunque también salen a flote instantes en los que el deporte más bello del mundo nos dejó ojipláticos, historias de esas que merecían un pellizco por creer que las estábamos soñando.
No podía ser de otra manera, la primera pieza queda en la penúltima jornada de la Vuelta.
Un ataque a contrapié, en la salida de una pequeña subida, unos metros que no se cierran al momento y Miguel Ángel López inició su calvario hacia Mos.
Aquella pequeña brecha creció exponencialmente y el colombiano, tercero en la general, acabaría abandonando en un escenario que nos describió Juan Carlos García, testigo presente, que nunca se había dado.
Luego ya sabéis todo lo que vino, un culebrón que aún hoy sigue dando entregas.
Meses antes, en Le Samyn, Mathieu Van der Poel nos daría una de las imágenes de la primavera.
Su exigencia al material y el maltrato son tales que acabaría partiendo su manillar de carbono, dejando loca a la audiencia.
Su imagen cruzando la meta, tras el triunfo de su compi Merlier, con el manillar medio colgando es una muestra más de la apuesta tan alta que esta gente realiza sobre la bicicleta.
Otra buena fue el sprint final en la heladora etapa reina de la Vuelta a Romandía.
En una ascensión que dejó muchos y buenos comentarios por parte de la audiencia, Geraint Thomas se fue al suelo en la recta final por que en el momento de cambiar el desarrollo sus manos, torpes por el intenso frío, no fueron capaces de hacer el cambio con solvencia.
No me jodas Geraint…
esa caída le puede costar la general #TDR2021— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) May 1, 2021
¿Resultado?
Que el galés dejó en bandeja la etapa a Michael Woods, si bien al final la general se fue para las islas británicas.
Una situación similar recorrió nuestro cuerpo cuando Antonio Tiberi se cayó a plomo al cruzar la meta de la crono en UAE Tour.
Recuerdo que se dijo desde Trek que se miraría qué había sucedido, pero no si se sacó alguna conclusión
Y la última la pone Nairo Quintana, una guinda en forma de baile inesperado en un show colombiano.
Lo hizo disfrazado de cocodrilo, a ritmo de reggateón, en una escena rara entre ciclistas, salir de su zona de confort, de carreras y entrenamientos, un poco al nivel de los ciclistas vascos (los Izagirre, Bilbao y Beloki) cantando en la tele hace un año.
Todo lo que sea darnos motivos para la sonrisa bienvenido sea.





