Ciclismo
Se está quedando un calendario ciclista muy europeo
La pandemia ha dado color europeo al calendario ciclista, como en los viejos tiempos
Cuando hace once meses por estas fechas veíamos de lejos la bola de nieve generada desde China apuntando a Italia y disfrutábamos de las primeras carreras del calendario ciclista, no imaginábamos que acto seguido nos vendría el silencio, el vacío, el más absoluto agujero…
La carreras que se salvaron el año pasado, las australianas junto a San Juan y Tour Colombia, ya han caído del calendario en este rodillo que avanza y no para.
Quienes pensaran que 2021 iba a ser un punto y a parte se equivocaron, quienes imaginaron que todas las organizaciones iban a tener la capacidad que demostraron el año pasado las que pudieron salvar sus carreras, también.
La realidad se impone al ciclismo, que no deja de ser un pequeño eslabón en el gran engranaje del mundo, y la temporada va retrasando, poco a poco sus miras.
Sobrevive, ahí en medio, como aquel pueblo galo en una esquina del hexágono a la invasión romana, la Clàssica de la Comunitat Valenciana a finales de enero.
Los valencianos, mejor dicho, toda la franja de Levante, son anfitriones de buena parte del pelotón internacional, y los que no, no andan muy lejos,
Medio pelotón estableciendo sus cuarteles de invierno en España. Paraíso ciclista pic.twitter.com/lhsGFk4s4s
— Luis Jiménez (@Lujimmix) January 11, 2021
Una realidad en la que, en un contexto donde la movilidad está tan condicionada, es clave
Y es que la pandemia ha conseguido deshacer, en unos meses, el camino de mundialización del ciclismo con una pasmosa facilidad.
El año pasado se cayeron las carreras de Canadá y en este enero sólo sobrevive la Vuelta a Tachira, entre las que se programaban fuera de Europa.
Ojo que no es poco lo que se deja de celebrar, a la tradicional apertura australiana, con el criterium previo al propio Tour DownUnder, se sumaba el Herald Sun Tour, la carrera más antigua de Oceanía que el año pasado ganó un tal Jan Hindley, segundo en el Giro de Italia.
Luego están las sudamericanas: el pelotón se privará del baño de masas que supone el Tour Colombia, en lo que para algunos especialistas es bueno para las estrellas colombianas, menos exigidas de entrenar estos días, y la Vuelta a San Juan.
Con la salida de estas carreras, emergen las europeas como adalides del primer ciclismo del más alto nivel, a la valenciana, unidle la Marsellesa antes de la Estrella de Bessèges.
El ciclismo vuelve a tener en Europa el cogollo, el nido de todo lo que acontece a la espera de que la pandemia pase y la normalidad se instale de nuevo.



