Ciclismo
Las caídas estratégicas del Visma
Ni una escuadra como el Visma sale indemne de tantos problemas y caídas
Cuando Visma perdió a Cian Uijtdebroecks en el Giro, quedando el equipo en cuatro ciclistas con media carrera por delante, asumimos que para los amarillos este año entre caídas, percances e incidencias no podía ser normal.
No podía serlo de ninguna de las maneras.
La quinta etapa del Dauphiné ha puesto otra espinita en el camino del equipo que defiende corona en el Tour.
La sucesión de caídas que ha provocado la anulación de la etapa, completamente normal por dejar sin ambulancias la carrera, ha golpeado otra vez a grandes nombres, como Roglic, Evenepoel o Ayuso, pero se ha cebado con dos buenos ciclistas para el treno del Visma.
Ahora mismo Dylan Van Baarle, un ciclista que en el Tour rinde a la marvilla, y Steven Kruijswijk tiene muchos números para caerse del ocho de Visma en Francia.
Las caídas del equipo Visma ha sido tantas y tan estratégicas que es imposible sobreponerse y llevar una temporada normal.
No han podido competir la primavera con Van Aert, ni Vingegaard llevar una campaña normal hasta el Tour, ni siquiera Uijtdebroeks ha finalizado el Giro.
El equipo ha logrado casi 20 victorias, cosa que me parece un milagro a la vista del parte de caídas, pero también en el de lesiones y temas de salud, porque en primavera ni Van Baarle ni especialmente Laporte pudieron estar delante.
Sólo Matteo Jorgenson ofrece buenas noticias al equipo, con un salto de calidad en su rendimiento que nos tiene expectantes ante lo que pueda hacer en el Tour.
Y es que, como dijimos hace un mes, en Visma han probado lo mejor y peor de ciclismo en menos de doce meses, todo lo que venga ahora no puede ser ya peor de lo pasado.
Ha sido tal la mala suerte del equipo, que incluso esa gente que sólo ve «conspiranoia» en el ciclismo se ha quedado sin explicación ante este panorama.
Imagen: A.S.O./Billy Ceusters




