Connect with us
Leaderboard 1 XX
Leaderboard 2 XX

Síguenos y subscríbete

Como estar informado y participar en sorteos de carreras y productos, NO TE LO PIERDAS!

Ciclismo antiguo

Cada estrella colombiana tiene una gran historia detrás

Publicado

en

Rigoberto Urán JoanSeguidor
Shimano 1024×140 – Ultegra
Shimano Dura Ace 2 – 1024×140
Shimano 1024×140 – Dura Ace 1

Razones para explicar el desmedido entusiasmo por el ciclismo colombiano

¿Qué le pasa al aficionado del ciclismo colombiano, que al tiempo que glorifica a sus ciclistas, también los lapida?

¿Y por qué muchos los defienden, casi religiosamente, a capa y espada independiente de la derrota o victoria?

Inevitablemente, las condiciones sociopolíticas de Colombia han estado ligadas al ciclismo.

Todos los países han tenido problemas, guerras, dificultades… pero no sabría decir si el caso colombiano es singular.

Y es que cuando nació la Vuelta Colombia en 1951 fue en medio de una guerra civil llamada “La Violencia”, época en que se produjo el “Bogotazo”, el asesinato de un líder liberal con aspiraciones presidenciales en 1948, desencadenando un conflicto con un saldo de más de 3.000 muertos.

El ciclismo pasó entonces a ser un bálsamo necesario para olvidar la cruda realidad, entonces con los escarabajos rápidamente empezaron las hazañas no sólo dentro del país, también en el exterior.

Con la Vuelta a Colombia las noticias cambiaban, la realidad del país estaba puesta en estos hombres que competían por regiones, pero las rivalidades se solventaban encima de la bicicleta y no de otras maneras.

En los ochenta, en tiempos de Miguel Ángel Bermúdez, el ideólogo de llevar un equipo amateur al Tour de Francia, Colombia pasada por la época de Pablo Escobar, y con ello, por el narcotráfico, del que los ciclistas no fueron ajenos a ello, y más aún, dentro de circulo ciclístico se encontraba el hermano de Pablo Escobar, quien también fue ciclista profesional y luego director de equipo.

 

Efectivamente, una relación peligrosa con este deporte, que cobró con cárcel y con la vida a más de un escarabajo que quiso probar la gloria no con sus piernas sino como mula.

Gonzalo Marín, ganador de varias etapas en la Vuelta a Colombia, fue uno de los ciclistas que perdió su carrera y su vida, producto de negocios en este mundo ilegal.

Alfonso Flores, uno de los ciclistas más recordados por ganar el Tour del Porvenir en 1980 fue asesinado por sicarios, sin que su crimen se resolviera.

En el libro de Matt Rendell «Reyes de la Montaña» se dice que fue porque pasó de triunfos en la carretera a triunfos de corazones con dueño, líos de faldas con narcos que no perdonan.

Volviendo a Miguel Ángel Bermúdez, éste se salvó de un atentado de un “carro bomba” que se vincula a la venganza por expulsar al hermano de P. Escobar de un evento ciclístico en el que él iba como reportero.

Consecuentemente, el recelo y la desconfianza caía a todo colombiano que llegara al exterior, estigmatización que aun persiste en nuestros días, lo cual es motivo de vergüenza.

[elementor-template id=»36790″]

 

Pero afortunadamente hay gran potencial humano de calidad (no sólo en los deportes, también en las simples relaciones interpersonales), buenos representantes que logran limpiar la imagen en el exterior y romper la estigmatización que por décadas se ha ganado la mala fama.

Y a pesar de las condiciones sociopolíticas y culturales de Colombia, sus habitantes están orgullosos de haber nacido en este país, sí, un país “tropical” donde el sol brilla 365 días sobre el firmamento, incluso a 2600 metros o más: tal vez esa seguridad de que el sol va a estar al día siguiente es la forma como se acepta el paso del tiempo.

Pero para esa condición de esperanza, el colombiano medio debe aferrarse ya sea a pequeños o grandes detalles, de su familia, de sus amigos, de la variada geografía y clima del país, de la misma espiritualidad, siendo un país mayoritariamente católico, aunque con huellas de un pasado indígena que consideraba sagrados los cerros y las lomas en donde pensaba vivía alguna divinidad.

Por eso es frecuente encontrar en la cima de alguna montaña o cerro de Colombia, una cruz o virgen como sitio de peregrinación y a la vez paso de rutas ciclistas.

Y como dice Matt Rendell, la escalada en una sociedad fervientemente religiosa, se convierte en un peregrinaje para el alivio de penas por medio del sacrificio que implica llegar a la cúspide y luego la redención.

Parecería que el mismo país en sí mismo es un cerro empinado que hace moler las piernas y sufrir a quien lo sube para luego llegar a lo alto y descansar con satisfacción, con la esperanza del sol del nuevo día, así se repita una y otra vez.

 

Sea como fuere, un aficionado colombiano se aferra con esperanza a la mínima gota con la que pueda saciar la sed de felicidad y alegría tan buscada por el hombre, en medio de un desolador panorama en donde diariamente se registra un hecho violento.

Por eso se aferra a la alegría y a la felicidad que genera el ciclismo colombiano, para él es motivo de orgullo, pues detrás de cada ciclista hay una historia de resiliencia y superación ante las dificultades y ejemplo para muchos jóvenes que lo necesitan como imagen, de que se puede hacer las cosas muy bien sin necesidad de coger malos caminos en la lucha del diario vivir.

Si uno indaga en la motivación que lleva a un ciclista verá que no sólo será por las oportunidades económicas, reconocimiento o fama, o porque simplemente sea bueno, se suma que, ante las presiones diarias de la sociedad colombiana y el constante bombardeo de noticias desalentadoras en términos sociales, influye la sensación de catarsis y libertad que proporciona la bicicleta.

Historias de superación como Rigo, al que paramilitares le asesinaron su padre, o como la de Higuita quien “se libró por uno minuto de un tiroteo a la puerta de su casa en el que murieron tres niños de su edad, 13 o 14 años en las comunas de Medellín” (Carlos Arribas, Diario El País, 2020), y de seguro decenas de historias saldrían.

Detrás de cada pedalada del ciclismo colombiano hay una historia personal que inevitablemente se une al entorno social

Por eso y aunque se trate de un deporte, las entrevistas en los medios de comunicación a veces se dirigen a la situación del país.

Cuando Lucho Herrera gano la Vuelta a España 1987, ante una pregunta que le hicieron los periodistas, respondió:

Mi mayor deseo, en este momento en que me acabo de coronar como campeón de la Vuelta a España, es que en Colombia haya paz, paz, mucha paz, entendimiento entre todos los colombianos, que el deporte y en especial una conquista como ésta sirve para unificarnos”.

Sin embargo, la violencia en Colombia no da tregua y siendo Lucho ya rey del ciclismo en Colombia, no hubo reino que lo protegiera del conflicto interno, pues en 2000 fue secuestrado en su natal Fusagasugá, misma suerte que corrió, Oliverio Rincón, ganador de etapas en las tres grandes, pero este siendo secuestrado dos veces el mismo año.

En la segunda gran vuelta ganada por un colombiano, Giro de Italia 2014, como si se tratara de un déjá vu o Lucho le estuviera susurrando al oído, Nairo dijo en el podio:

Colombia no es guerra, Colombia es paz, Colombia es amor”.

Covadonga- Nairo Quintana JoanSeguidor

El “sueño” de Lucho se hizo “realidad”, aparentemente, años más tarde, con el Acuerdo de Paz firmado entre el Gobierno y las FARC, el mismo año en que Nairo Quintana sucedería a Lucho en ganar en Lagos de Covadonga.

Estas fueron sus palabras ese día, cuando le preguntaron al respecto:

La verdad es un momento histórico para nosotros, muy emocionado porque era un paso que necesitábamos dar. Y ahora nosotros todos los colombianos tenemos que apoyar este paso y todos los colombianos podamos vivir en paz…»

Es interesante la respuesta de Nairo a Carlos Arribas del diario El País cuando este, le pregunta:

¿Ha influido tanto como se escribe el ciclismo en la conciencia colombiana y en el proceso de paz? “-

Se ha hecho un trabajo. Hemos sido unos conductores para ese proceso. Desde que había la guerra nuestras alegrías eran como pañitos de agua tibia para tanta gente que había sido afectada, y luego, a medida de eso, fuimos conductores de esa paz de ir relacionando esto con esto; nosotros, los deportistas en general, y luego, los artistas, para que se llevara a cabo este proceso. El presidente ha apostado por eso y, como en todos los lados, ha tenido críticas fuertes, ha tenido otras críticas favorables

Similares ideas comparten los ciclistas, independiente de la región natural de Colombia, en pro de mejorar la imagen a nivel internacional.

Declaración de Fernando Gaviria, respecto a su apodo “El Misil Gaviria”:

«No me gusta este apodo porque hace referencia a la guerra… Colombia es ya un país criticado por la guerra, las armas, el conflicto armado. En el deporte tratamos de cambiar esta visión. Colombia es un país como los otros, no es un país del Tercer Mundo«.

 

Paradójicamente y remando contra el destino, en las mismas fechas en que Nairo se coronaba campeón de la Vuelta España 2016, expresó:

Que el mundo entero sepa que nuestro país es paz, es deporte, es amor«.

Cuatro años más tarde, el 11 de septiembre los medios de comunicación titulaban la realidad:“Masacre en Bogotá”, en relación a los más de diez manifestantes asesinados en protestas contra la Policía, y paradójicamente también, en la misma semana en que se conmemoraba el Dia Nacional de los Derechos Humanos, el 9 de septiembre.

Tres jóvenes muertos dejaron estas confrontaciones, en el municipio de Soacha, donde nació Daniel Felipe Martínez, mismo lugar donde fueron engañados más de un centenar de jóvenes en la primera década del 2000, con promesas de empleo y finalmente víctimas de lo que se conoce como ejecuciones extrajudiciales.

Etapa 13 de Tour de Francia 2020

Pocos kilómetros antes de coronar el Pas de Peyrol (Le Puy Mary), las letras en el pavimento 2SOS Masacre»eran un llamado de auxilio de una población queriendo ser escuchado, en un país donde un porcentaje de la gente, eso sí, incluyendo el Gobierno, estaba más preocupado y sentidos por los daños de infraestructura ocasionado en la ciudad que por las pérdidas humanas.

En un país donde expresarse ante los notables hechos de injusticia y corrupción del Gobierno es sinónimo de “castrochavismo” o “adoctrinamiento izquierdista”, resulta peligrosa esta estigmatización si se tienen en cuenta los cientos de lideres sociales y ambientales asesinados a lo largo del año 2020, más de 200 muertos.

Es la realidad que se vive, no se puede ocultar, así como no se pudo ocultar cuando la televisión pasó por encima del mensaje de SOS en el pavimento.

Y me pregunto ¿en algún otro país pasa algo mínimamente parecido?

Por eso, valoramos, gran parte de los aficionados, cada ciclista de Colombia, porque sabemos el contexto de lo que se vive en el país, y sabemos que hay tener mucho valor y fuerza de corazón para lograr el puesto que se han ganado, sin saber por las dificultades que haya qué tenido que pasar, porque al parecer el cicloturismo en algunas regiones rurales ya es declarado objetivo militar.

Ante esto se tiene que lidiar, y por eso nuevamente gran parte respetamos y admiramos el poder de resiliencia de los escarabajos colombianos.

En Colombia hay mucha gente que aún cree en el enemigo invisible del comunismo como el causante de todos los males del mundo.

Décadas de violencia y confrontación armada entre la guerrilla, paramilitares y el ejército, y con los medios de comunicación como influenciadores de la sociedad, han formado la idea que todo vestigio de protesta o reclamo es obra del comunismo, y que por ello se justifica la guerra, se justifican los asesinatos, se justifica la vulneración de la libertad y de los derechos humanos, incluso se justifica acabar con la paz, objetivo logrado por el actual Gobierno.

No sobra mencionar que en Colombia ganó el “No a la paz” por un 51% cuando se realizó el plebiscito del Acuerdo de Paz, lo que evidencia una polarización y estigmatización enorme entre unos y otros.

Finalmente aún no hay llegado el entendimiento ni la unificación que pedía Lucho Herrera.

El mismo Nairo se ha visto duramente criticado por fotos con el expresidente Uribe (hoy en casa por cárcel), aún cuando Nairo declaró varias veces su apoyó al proceso de paz.

La combinación de Cruz para tu portabicicletas

Claro ejemplo, de la polaridad de este país, lo describe esta columna sobre Egan Bernal.

Las críticas a Egan, simplemente, corroboran el vacío de una sociedad azotada por la violencia que requiere de figuras que llenen un vacío de las mismas frustraciones, y repito: si en un país gana el «No a la paz» no es extraño este tipo de linchamiento; años de violencia han dejado secuelas y cicatrices difícil de olvidar en un sector de la sociedad que no está dispuesta al perdón y a la reconciliación, y cuando pasa esto, de alguna forma se exterioriza.

No digo que los que critican a Egan sean de un partido político x o y, pero como dicen algunos ciclistas, “es lo que hay”.

Mismamente, se me tildara con algún calificativo no tan agradable al final de este escrito.

¿Quién sabe cuántos de esos fans que apoyan y corren tras los colombianos en las carreteras europeas, tuvieron que salir exiliados por el riesgo del conflicto armado o por alzar la voz denunciado algo hecho de corrupción o irregularidad?

Y, aun así, en el país que se encuentren, guardan un profundo sentimiento orgullo, de alegría y felicidad por esta tierra, a pesar de todo, y esto mismo lo reflejan los ciclistas cuando ganan, lo refleja las decenas de colombianos gritando apoyando sus ciclistas

¿Por qué tanto arraigo en la pasión por este deporte?

Estos representantes son la cara bonita de un país rico en culturas, biodiversidad, climas, gente; es la manera de decirle al mundo “somos más que un pueblo violento y estos ciclistas son prueba de ello”.

Es bueno conocer el contexto de lo que se vive en Colombia, porque de alguna manera u otra esto ha influido para tener este tipo de pasiones, lo digo sin ser psicólogo o sociólogo, pero supongo que algo tendrá que ver.

En medio de un país en el que se reprime o censura a quien osa reclamar condiciones dignas, la actuación de nuestros ciclistas es un desahogo profundo y liberador, y que tal vez por ello se celebra con tanta pasión.

Son la representación misma de la idiosincrasia colombiana… la tenacidad, el sacrificio, el valor de cada ciclista enfrentando un puerto, es el homólogo de superar un panorama socioeconómico y político que no es el mejor, pero que tiene ante sí, el orgullo de haber nacido en esta tierra.

Finalmente, es el mismo orgullo de los aficionados belgas, italianos, franceses, eslovacos, vascos o españoles, etc., que sienten por su país y que por ello ondean su bandera al paso de la caravana multicolor.

Por J. Viasus desde Bogotá

Continuar Leyendo
Click para Comentar

Dejar Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ciclismo antiguo

Roche en el Aubisque: el colmo de las etapas cortas

Publicado

en

Shimano 1024×140 – Ultegra
Shimano Dura Ace 2 – 1024×140
Shimano 1024×140 – Dura Ace 1

La etapa del Aubisque que ganó Roche casi no supera los cincuenta kilómetros

Si una de las conclusiones, y también decepciones, de la presentación del Tour es la cantidad de etapas cortas que vemos en el recorrido ¿qué diríamos de etapas como la que Nairo gana en el Col du Portet y Roche en el Aubisque?

La primera no pasó de los 65 kilómetros, la otra casi no pasa de los 50.

Kilometrajes dignos de cadetes que el Tour a veces ha ensayado sin pudor.

Muchos tenemos nítida la imagen de la etapa que ganó Nairo hace tres años, con parrilla de salida y tres puertos encadenados hasta llegar a Portet, la subida más bruta de los Pirineos

DT – Swiss 400×400
Cambrils 400×400
Cruz 400×400



 

Sin embargo fue más exagerado lo de Roche en el Aubisque: Hay que irse 36 años atrás, Tour 85

El día después de que Perico surgiera de entre la niebla de Luz Ardiden para lograr uno de sus más icónicos triunfos, el Tour se iba a Luz Saint Sauveur para abordar una etapa singular con final en el Col de l´ Aubisque.

Eran sólo 52 kilómetros, que se corrían por la mañana, porque por la tarde había otra etapa con final en Pau.

La cambiantes sensaciones sobre el estado de forma del líder, entonces Bernard Hinault, propiciaron movimientos de lejos, ya en el puerto anterior, el Col du Soulor. Arrancó Stephen Roche, y con él Lucho Herrera.

Aquella era una jornada verde, por el calor y sol que iluminaba los preciosos anfiteatros del Aubisque, pero también por el sabor irlandés que tomaba el día.

300×250 – Shimano Ultegra
Revista – banner post
Gran canaria 300×250



Roche se iba solo incluso antes del Soulor, e iniciaba en solitario el Aubisque, donde el ganador del día anterior, Perico, intentaba tomarle tiempo a un líder timorato y escondido en medio de un grupo del que tiraba, oh sorpresa, Lucho Herrera, en palabras de algunos medios “el mejor gregario de Hinault”.

Pero el día era irlandés, Stephen Roche, “La Redoute” en el pecho, gana solo, con más de un minuto, sobre Sean Kelly.

Doblete del lobby del trébol en el corazón de los Pirineos.

No hubo tiempo para más.

Hinault aguantaba y con él, Álvaro Pino, que en el sector de la tarde protagonizaría con Regis Simon la fuga hacia Pau, una fuga que cayó en manos del francés.

Imagen: www.stickybottle.com

Continuar Leyendo

Ciclismo antiguo

#PodcastJS Los Tours de Francia de Pello Ruiz Cabestany

Publicado

en

Shimano 1024×140 – Ultegra
Shimano Dura Ace 2 – 1024×140
Shimano 1024×140 – Dura Ace 1

Así nos cuenta Pello Ruiz Cabastany aquellos lejanos Tours

Hablar del Tour de Francia con Pello Ruiz Cabestany es viajar en el tiempo, viajar entre la carretera y el coche, entre los ochenta y los noventa, entre Hinault e Indurain.

Pello corrió siete Tours, logró hasta ganar una etapa y trabajó para la organización, granjeando una gran experiencia asentada en muchos años por Francia.

Una experiencia que nos condensa en esta charla que mantuvimos durante el pasado Tour.

Imagen: @globerismo

Continuar Leyendo

Ciclismo antiguo

El Izoard sólo dio alegrías a Indurain

Publicado

en

Shimano 1024×140 – Ultegra
Shimano Dura Ace 2 – 1024×140
Shimano 1024×140 – Dura Ace 1

Izoard, uno de los colosos alpinos es «feudo Indurain»

Me han pedido que os hable del Izoard y de paso del gran Miguel Indurain, que os escriba, aprovechando nuestra aventura en Alpes, algún cuento de los míos en el que la narración os traslade, a través de la épica, la experiencia y la contemplación del paisaje, a «esta exigencia bestial que establece el margen entre lo difícil y lo terrorífico» (Jacques Goddet).

Tarea fácil si se trata de hacer una descripción «al uso». Más difícil si se intenta transmitiros el universo extraño que representa pedalear por un paraje lunar, aunque las fotos ayudan y de qué manera. Pero hay que ponerse en situación y meterse en la piel del ciclista para rememorar en primera persona lo que se siente al rodar por la Casse Déserte, ese lugar inmutable que, como ya os hablé hace un tiempo, espera devorar al avezado cicloturista que se atreva a entrar en su boca de colmillos cariados.

Creo que he empezado bien. La frase de Goddet refuerza la idea de lo que te puedes encontrar aquí. Para que me eche una mano en la composición del artículo también puedo contar con la cita de otro padre del Tour como Henri Desgrange: «El Izoard es una confusión interminable, cuando estás a punto de dominarlo y suspiras, giras una curva y de nuevo te lanza un nuevo reto que haría refunfuñar una mula«.

Seguimos. En un principio tengo dos opciones para enfocar el relato: por un lado, de una manera sencilla, explicaros de forma directa mi experiencia cuando lo ascendí por primera vez hace ya nueve años, y por otro, intentando rizar el rizo, exponer aquella aventura usando la técnica de la «ida de olla», dejando hacer las manos sobre el teclado a ver con qué letras puedo salpicar de negro la hoja en blanco.

DT – Swiss 400×400
Cambrils 400×400
Cruz 400×400



Describiros que un caluroso día de julio partía con mi Trek desde Briançon, con mucha ilusión y fuerza, para enfrentarme al legendario puerto, no lo encuentro lo suficientemente atractivo, ya que no me gusta tirar de rutinarias explicaciones como que la subida, de 20 kilómetros, se puede dividir con claridad en dos partes, en la que la primera me llevó a una aproximación fácil y rápida al pie del col, en el fondo del valle, transitando por el corazón del espectacular pasaje de les Gorges de Cerveyrette y la llegada al pueblo de Cervières para, a continuación, seguir con detalladas referencias sobre los 10 kilómetros finales, lógicamente los más difíciles, con rampas por encima del 10% y una pendiente media del 8, en los que el departamento de Altos Alpes había tenido la gentileza de identificarlos cada uno de ellos.

Habría continuado explicando que disfruté mucho ascendiendo entre las coníferas de un magnífico bosque de pinos, que escondían casas de madera y piedra con los tejados cubiertos de lárix, superando numerosas curvas en las que recuperaba un poco en esta sostenida cuesta hasta alcanzar el refugio de Napoleón. Os habría relatado con orgullo que alcancé su cima a 2360 metros de altura después de superar 1166 de desnivel y de haber disfrutado de preciosas vistas durante toda la escalada, un lujo de entorno en el que, según la luminosidad del día, el color de las montañas va cambiando.

Pero no es mi estilo, como he comentado, una crónica al uso.

Review DT Swiss 1400 DICUIT

Sigo dándole vueltas al tema.

Y pienso… ¿por qué no ponerme en la piel de un gran campeón e intentar transmitir lo que puede sentir al coronar en cabeza y en solitario la Casse Déserte? Al fin y al cabo, cualquier cicloturista, cualquiera de nosotros, entusiastas de la bicicleta… ¿acaso nunca se nos ha metido entre ceja y ceja emular a nuestros ídolos y escalar uno de los puertos alpinos más importantes y que tantas veces hemos visto por la televisión durante la retransmisión del Tour? ¿Cómo nos vamos a resistir la tentación de acercarnos hasta aquí y efectuar esta gran ascensión en un escenario de ensueño donde los gigantes de la ruta de todos los tiempos han escrito la leyenda de la Grand Boucle?

300×250 – Shimano Ultegra
Revista – banner post
Gran canaria 300×250



Así, os puedo hablar de una de las primeras escaladas, en 1925, cuando Ottavio Bottechia en su cima tuvo que bajarse de la bici para cambiar de piñón dándole la vuelta a su rueda, o del ataque de Jean Robic a Pierre Brambilla, en 1947, para pasar en cabeza el Izoard, o de la tremenda pájara que pilló en sus rampas en 1939 René Vietto.

Puedo seguir narrando las proezas de Coppi, Bartali y Bobet en este singular universo, o del maillot amarillo del 51, Hugo Koblet, que ascendió tan rápido y sublime que los periodistas de la época lo compararon con una gaviota, o de Bernard Thévenet que entró como los grandes en la apocalíptica galería, o del año 86 cuando asistimos a la coronación de LeMond, «cosquilleando sus pedales», atacando a Hinault en la Casse Déserte, por no hablar de los duelos del año 2000 entre grandes escaladores como Virenque y Pantani poniendo en apuros a un tal Lance Armstrong que sabía que transitaba por un lugar sagrado en el Tour. O también del vuelo del Andy, cuando el Galibier se dejaba entrever entre la bruma.

Sin embargo, si tuviera que reseñar una mítica etapa, por lo que fue, cómo fue y lo que representó, lo habría hecho sobre el desmelenado ataque de Miguel Indurain para ganar el Dauphiné Libéré de junio del 96. No hubiera entrado en muchos detalles porque la carrera la podéis disfrutar completa en YouTube, penúltima jornada que finalizaba en Briançon tras las escaladas de Allos, Vars e Izoard.

En aquella prueba a Jalabert, los franceses, lo situaron a la misma altura que a nuestro Miguel, dando por hecho que acabaría ganando el «pequeño Tour» y colocándolo como gran rival para evitar una sexta victoria consecutiva de nuestro campeón. Pero sólo les separaban tres segundos en la general, a favor de Laurent. En el video podéis rememorar como aquel día Indurain lanzó un fuerte ataque como él solía hacer: a fuerte ritmo, a bloque y con reiteradas aceleraciones. Sólo le pudieron seguir Rominger, Leblanc y Escartín ya que Jalabert no pudo aguantar la embestida de Miguelón, completamente desatado, echando a todos sus rivales uno por uno fuera de la carretera, incapaces de seguir su impresionante cadencia. Pasó el primero por la cima del Izoard, con 20 segundos de diferencia sobre sus perseguidores y 2 minutos con respecto al líder de la ONCE que había entregado la cuchara. Una carrera para el recuerdo.

Casi sin darme cuenta veo que sin querer estoy llegando al final de la exposición. Deambulando de lado a lado de la habitación, echando de vez en cuando la mano a mi portátil, recordando que desde Coppi y Bobet hasta hoy, un sinfín de ciclistas y cicloturistas anónimos cada verano han escalado este col reescribiendo la leyenda de esta inquietante ruta que se inauguró por razones militares nada menos que en el año 1893.

Por Jordi Escrihuela, desde Ziklo

Imagen tomada de http://alpinecols.com/

Continuar Leyendo

Ciclismo antiguo

La memoria sobre Juan Antonio Flecha

Publicado

en

Shimano 1024×140 – Ultegra
Shimano Dura Ace 2 – 1024×140
Shimano 1024×140 – Dura Ace 1

Pocos ciclistas españoles más singulares que Juan Antonio Flecha

Hace ocho años por estas fechas estábamos de resaca del mundial de Florencia, haciendo cuentas sobre la compra del Euskaltel por parte de Fernando Alonso y hablando de la retirada de Juan Antonio Flecha.

Singular, raro, extraño, fuera de norma, ajeno a la tradición, original,… desde tiempos inmemoriales, desde que Juan Antonio Flecha es y ha sido Juan Antonio Flecha en el ciclismo, siempre ha sido igual.

En una carrera por Pekín, Flecha, catalán con raíces argentinas, puso punto y final a una trayectoria que en España se puede considerar de singular, con un siglo largo de historia de ciclismo consumido.

Ser original a estas alturas tiene mérito.

Un ciclista de buen tono muscular, corpulento, educado en las ciencias de la pista, prometedor amateur, dio el asalto allá a principios del 2000 con maillot del equipo Relax.

Crecía entonces un tonillo, una leyenda: Flecha ya camina escapado

Un sino marcado en las piernas, su ADN le impedía estarse quieto, siempre un poquito más, su objetivo, allá al fondo, ser un español en Flandes y Roubaix, disputando la fortuna a los grandes.

Y lo logró.

Estuvo en liza bastantes años batiéndose con dos cocos tipo Cancellara y Boonen pero, como veremos muchos más…

DT – Swiss 400×400
Cambrils 400×400
Cruz 400×400



Trazó una línea camino del velódromo más icónico del ciclismo -ahí al lado son ahora los Mundiales de pista- en 2005 cuando se cargó a la espalda Tom Boonen y George Hincapie para llegar tercero a Roubaix.

Antes una declaración de intenciones, había dejado la comodidad de Banesto para probar en aquellas carreras donde Eusebio Unzué jamás se prodigaría.

Viajó al Fassa Bortolo y allí abrió miras.

Los hechos le dieron la razón.

Dos hándicaps lastraron de éxitos su trayectoria, la no siempre acertada táctica y la convivencia con esa generación única, un dúo compuesto por el mentado Boonen más Fabian Cancellara que se ha repartido lo mejor de estos tiempos.

Desde mi modestia, no puedo decir que Boonen me haya ganado por suerte. Me considero un buen corredor, pero quizá él esté un puntito por encima mío. Además de suerte es un poco más bueno que yo, más rápido y más fuerte. Eso se acaba reflejando en el palmarés” admitió del mejor corredor de la historia de Roubaix.

Pisó buenos podios, pero nunca el primero, salvo una edición de la Het Volk que luce como guinda a una trayectoria cargada de esfuerzo, tesón y audacia.

El táctico, el menos común de los sentidos, le lastró.

Porque Boonen y Cancellara no siempre ganaron, pero en el empeño de algo grande ciclistas de su talla se le adelantaron: Stuart O´ Grady, Nick Nuyens, Stijn Devolder, Johan Vansummeren… clase media entre los clasicómanos que tiene su monumento, ese que Juan Antonio Flecha no ha podido dedicarse.

300×250 – Shimano Ultegra
Revista – banner post
Gran canaria 300×250



¿Por qué le costaba tanto ganar?

Hasta Oscar Freire ironizó sobre ello.

Ojalá la victoria llegue ya. La manera de correr este año en Roubaix demostró esas ganas –habla en 2009-. Corrí siendo más zorro que otras veces, pasando la responsabilidad a otros. La segunda o tercera plaza no me valían, aunque nunca le haces el feo al podio en un monumento. El año que viene volverá a ser el todo o nada” me comentó justo antes de fichar por Sky, justo después de demostrar en Rabobank que “no era flor de un día” en el pavés.

Ha sido siempre mi línea, he sido un buen corredor que siempre está ahí pero que le cuesta ganar. Rematar muchas veces rematan pocos. Si te fijas siempre son los mismos. No estoy en esa primera línea, quizá un poco por debajo, entre los que en cualquier momento pueden ganar

Como Oscar Freire, y un poco Pedro Horrillo, se va un pionero, un corredor que dio mucho más de lo que sembró en lo deportivo, pero que se llevó a su retiro hawaiano calor, cariño y admiración por su entrega y disposición.

16Juan Antonio Flecha se quitó un dorsal para siempre, pero nunca desaparecería de nuestras vidas, lo disfrutamos en Eurosport y en su canal de Youtube, dando esa visión internacional del ciclismo que siempre compartimos: da igual quién gane, qué bandera porte si gana el ciclismo.

Foto tomada de www.zonamatxin.matxin.es

Continuar Leyendo

TWITTER

Sobre el potenciómetro 3 preguntas...
¿Lo necesitamos realmente?
¿El ciclista medio puede salir sin él?
¿Una vez lo compramos tenemos la disciplina de descargar y analizar pacientemente?

https://joanseguidor.com/podcast-potenciometro-ciclismo/

#PodcastJS

Escapado en el Ventoux - Ganador en la contrarreloj - El más rápido en Campos Elíseos

¿Alguien da más que Wout Van Aert?

https://joanseguidor.com/etapas-van-aert-tour/

3

Qué triste que el Tour haya marginado las etapas largas, sin ellas perdemos incertidumbre y factor sorpresa en el desenlace.
El ciclismo siempre ha sido un deporte de fondo y esa etiqueta ha quedado en la historia

https://joanseguidor.com/tour-2022-etapas-cortas/

Richard Carapaz me parece el ciclista más proporcionado del pelotón, con físico notable, aunque no súper, pero con una mentalidad y ganas de destacar fuera de norma.

Sólo hay que mirar su palmarés para ver lo lejos que está llegando...

https://joanseguidor.com/richard-carapaz-ciclista-balance-2021/

Vamos con el maillot Breakway by @shimanoes, una prenda que se vende de verano pero que sienta bien estos días de entretiempo, más frescos y húmedos

https://joanseguidor.com/maillot-breakaway-by-shimano-una-pieza-atemporal/

Load More...

Lo + leído