Ciclismo
Isaac del Toro: un Giro perfecto hasta Finestre
Lo decíamos el sábado, en el calor de las discusiones tuiteras, hablando de lo que sucede en el ascenso al Colle delle Finestre y de los antecedentes en los que vimos actitudes, sobre el papel, incomprensibles, como la que adoptó ayer Isaac Del Toro, garante de la maglia rosa hasta 24 horas antes de que el Giro llegase a Roma.
No entiendo la actitud de Del Toro en el global de la etapa. Solo se explicaría si va muy al límite #GirodItalia
— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) May 31, 2025
Claro que estos comentarios parten de percepciones instaladas, acomodados en nuestro sofá y con la mente fría de no estarnos jugando absolutamente nada.
Pero son eso: percepciones.
Y la que nos transmitió Del Toro este sábado es que había hecho un Giro pluscuamperfecto… hasta que se cruzó en su camino este puerto, en el que anteriormente se escribieron historias increíbles, como las de Di Luca, el propio Simon Yates o Tom Dumoulin.
La actitud de Isaac Del Toro en la subida y posterior descenso hasta meta no fue la esperada, al menos sobre el papel.
No nos dio la sensación de haberlo dejado todo en la carretera, ni mucho menos, siempre mirando de reojo a Richard Carapaz.
Por momentos, dio la impresión de que le interesaba más que Carapaz no ganara el Giro que defender su propia plaza.
El ecuatoriano puso todo lo que tenía que poner sobre la carretera, jugó sus cartas e incluso dejó que Simon se fuera para tentar al líder.
Pero en Finestre, por las venas de Isaac Del Toro corría sangre de horchata, porque solo así podemos explicar esa situación, viendo todo lo que sucedió… y lo poquito que contribuyó a la caza del inglés.
No puede ser que, llevando la maglia rosa, esperes a que un tercero te resuelva la papeleta, más aún cuando ese tercero es otro rival, que está esperando tu error y, por tanto, quiere inducirlo.
Y que, además, ya había dejado tanto en la carretera.
Claro que Isaac Del Toro es el nacimiento de una nueva estrella en ciernes.
Claro que, con 21 años, tiene mucho que madurar, aunque su presencia en la carretera no delate esa edad.
Porque, al final, pienso que la edad ya dejó de ser un argumento para explicar el rendimiento de los corredores.
Hace tiempo que dejó de serlo, cuando vienen tan preparados desde pequeños, con la lección bien aprendida y tan teledirigidos desde el coche.
Las tres semanas en Italia han cambiado la vida de Isaac Del Toro, sin lugar a dudas.
Ser segundo en el Giro es un resultado enorme: sobrepasó expectativas, sacó rédito de un estado de forma brutal y, sin duda, dejó muchas y bellas imágenes vestido de rosa por toda la geografía italiana, postulándose como un capo dentro de un equipo lleno de capos.
Ver cómo ha crecido, dentro y fuera del equipo, cómo se ha ganado un liderato que muchos reclamaban obsesivamente para Juan Ayuso… en la carretera, sin estridencias, agradeciendo a los compañeros cada esfuerzo, cada gesto. Solventó los malos momentos en las primeras grandes etapas de montaña —en las que dio la sensación de que eso le iba a quedar muy grande— y, sin embargo, tuvo opciones hasta la misma etapa final.
Todo eso, Isaac Del Toro se lo lleva. Y se lo lleva bien, agradecido y contento. No puede ser de otra manera. Ha sido un ciclistaazo, un auténtico descubrimiento, como lo viene siendo desde que dio el salto a la primera plantilla del UAE.
Recordemos que no lleva ni dos años en el profesionalismo. Y ya firmó una segunda plaza en el Giro de Italia.
Toca decir que su temporada ha concluido en cuanto a objetivosgruesos.
Y aunque muchos digan que tiene mucho tiempo por delante —que lo tiene—, a nadie se le escapa que esta segunda plaza tiene que tener cierto sabor amargo.
Porque, en el fondo, Isaac Del Toro sabía que este Giro era suyo, estaba para él.
Pero, en el momento del corte y del paso a nota, no trasladó la sensación de vaciarse por esa maglia.
Los motivos los sabrán su equipo y él. Pero ojo, porque igual que él ha desplazado a los que tienen uno o dos años más, pueden salir terceros que lo desplacen a él.
En este equipo, la competencia es continua.








CuidadoSF6
3 de junio, 2025 at 16:25
Qué poca crítica a Del Toro y a UAE. Como ellos no hagan más autocrítica seguirán perdiendo de la forma más vergonzante.
Para quién crees que escribes estos artículos?. Crees que empezamos con Del Toro a ver ciclismo?
“…nacimiento de 1 nueva estrella…” , “… dejó muchas y bellas imágenes…” ” …un ciclistazo…” “… auténtico descubrimiento…”. Creo que te has enamorado….
Y todo ésto después de no dar un relevo en la subida, bajar de
forma que hasta yo le seguiría. Recuerdo el descenso de Indurain persiguiendo a Rominguer del tourmalet….casi como Del Toro, que ni siquiera adopta posición aerodinámica.
Yo desde mi acomodado sofá vi errores de Pedersen, poniendo ritmo alto y dejando descolgado a Verona…y más de más equipos… también de UAE, de Del Toro. Nadie parecía entender nada.
Amigo, su actitud, sobre todo. También Yates y Carapaz, el primero sobre todo por la valentía que no se ve en ciclismo (si lo hiciera Carapaz se hablaría más de ello) pero sobre todo por su actitud, por la falta total de profesionalismo perdió el giro. Después de todo no parece …” que llegara con la lección aprendida.
Iban Vega
4 de junio, 2025 at 7:06
creo que no es poca la crítica. Que no digamos que lo de Del Toro es una vergUenza como leemos por ahí, no significa que no se haya equivocado. al fin y al cabo él es el principal perjudicado