Ciclismo
El Tour sin Van Aert
El abandono de Van Aert en el Tour llega con los deberes a medio hacer
Pues no le dimos vueltas en la previa del Tour de Francia a la posibilidad que Wout Van Aert dejara la carrera ante el anuncio del nacimiento de su hijo.
Hubo gente que dijo que si fuera director no dudaría en dejarlo en casa.
Estar de competición mientras nace un vástago ha sido algo habitual, que se lo digan a Eduardo Chozas, que varias veces lo ha comentado, pero el cuento ha cambiado.
Como dijo el patrón de Jumbo en Eurosport: “La familia es lo primero, eso es indiscutible“.
Claro que el nacimiento del hijo de Van Aert llegó con todo resuelto a favor del equipo amarillo, cosa que facilita mucho las cosas y evita “conflictos” entre lo moralmente ético y lo necesariamente deportivo.
En todo caso felicidades a este corredorazo sobre quien Rigo Urán no escatimó halagos.
"Van Aert es como tener una moto en el pelotón. Tú le dices, a 60 y te lleva, a 25 subiendo, y te sube" Rigo Urán #TDF2023
— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) July 19, 2023
No es posible ser más gráfico.
Hablamos del primer Tour de Francia que acaba sin victoria de Wout Van Aert, también del primero que acaba en abandono.
Ganó una en 2019, justo antes de tener una horrible caída en la contrarreloj de Pau, otras dos en 2020, cuando se evidenció que tenía tomada la medida a esta carrera como ninguna otra, más tres hace dos años y el año pasado.
En total nueve victorias, una racha que encuentra paréntesis en el Tour que Wout Van Aert cierra con abandono.
Si me pedís si es buena cosa que haya estado en el Tour pendiente de esta noticia, a las pruebas me remito, lo hemos visto, ha vuelto a ser el corredor excelso y decisivo en el trabajo de su equipo y en favor de su líder.
Van Aert ha estado escapado en muchas de las etapas clave del Tour, como el faro que abre camino para su equipo y vigente ganador del Tour.
Cuando Pogacar y Vingegaard han entrado en acción, el esloveno era consciente que el belga iba por delante y que cualquier resquicio que le dejara al danés podía ser trágico para sus aspiraciones.
Se va sin ganar una etapa y hoy quizá se acuerde de San Sebastián y el desenlace que le robó Victor Lafay en su propia cara la tarde en la que un relevo final de Vingegaard podía haber sido decisivo para su compañero.
Con la nueva criatura en casa, Van Aert acabará de preparar el mundial al que asiste con otro coco en el equipo, esta vez Remco Evenepoel, con quien compartirá bandera pero pocas cosas más.
Imagen:
A.S.O./Pauline Ballet





