Ciclismo
La primera semana del Giro y la realidad de las grandes
Esta primera semana del Giro no pasará a la historia de las mejores que recuerde
En cada fumada de una gran vuelta, la cascada de hostias que le cae al pelotón viene cargada por los argumentos de siempre, que si no hay ambición, que si los corredores de antes tenían más huevos, que a qué esperan para moverse…
Pero es lo que hay, un ciclismo como el actual no responde a la lógica del espectáculo si el resultado está en peligro, una lógica extendida durante muchos años que, sin embargo, la generación que tanto estamos disfrutando ha querido dejar atrás.
Pero una cosa son los deseos y otra la realidad.
El pelotón, en especial los favoritos, está a verlas venir, con una primera semana que en lo deportivo no está siendo nada del otro mundo, pero que en términos de desgaste puede traernos sorpresas.
La lluvia, las caídas, el peligro… todo eso es una dosis de estrés que seguro traerá facturas.
Hay un impás, miedo y poca vergüenza, diría yo, en este Giro.
Nadie sabe en qué punto de afectación está Remco Evenepoel tras sus caídas del otro día y a la espera de lo que suceda en la crono, se ha optado por el perfil bajo.
Pero no os engañéis, ni desechéis ya la belleza de las grandes vueltas por lo visto, pues esto puede dar mil giros de guión e igual que el otro día dije que a Remco le pueden pasar mil historias en tres semanas, lo sigo manteniendo para él y el resto de favoritos.
Están pasando cosas, incluso cuando creemos que nada sucede.
Está claro que si alguien no debe moverse es él, más con esa crono el domingo, y si hay que mirar a alguien es a esos rivales que, si el belga está bien, tendrán que aguantar el chaparrón.
El ciclismo actual tiene estas cosas, un día son Dioses, al siguiente unos estafadores, no quiero pensar qué sucederá cuando la carrera se desate y veamos el Giro que estamos esperando, porque si los que optan a él siguen ahí, seguro que espectáculo habrá.
Mientras tanto, mejor no hacerse ilusiones y disfrutar del paisaje, porque lo del Gran Sasso, cada año, es de lo mejor de la carrera.





