Ciclismo
Giro: Al final el ciclismo no será ciclismo
El Giro y cualquier carrera encierran un peligro diario e intrínseco al ciclismo
El ciclismo que yo conocí era áspero, de ciclistas en bicicletas finas y frágiles, ruedas inestables, cuerpos huesudos y peligros constantes, podía ser la Vuelta o el Tour, incluso el Giro que tanto costaba ver hace unos 35 años.
Era un ciclismo en el que los líderes corrían con todos los riesgos que incorpora este deporte, riesgos de cortes, percances, roces, descensos jodidos, meteorología adversa y caídas, fuera en el primer kilómetro o el último.
Esta claro que los tiempos cambian, que el ciclismo, como el deporte en general no pueden vivir de espaldas al progreso y las nuevas sociedades, tampoco a la sensibilidad de las mismas.
Debatimos sobre la ampliación de la norma de los 3 kms a 5 para proteger los tiempos de la general en caso de caídas en etapas al sprint. Y no, Contador, Alix y Flecha no opinan igual.
¿Y vosotros? #GiroEurosport #Giro
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— Laura Meseguer (@Laura_Meseguer) May 8, 2023
Todo esto que explico surge, sí, por las caídas y la zona de seguridad antes de meta.
Como en el tema de la “parada técnica” de Vollering y el salto de Van Vleuten, en esto cada uno vende un poco lo que le parece y le conviene.
En la segunda etapa del Giro, una caída más allá de los tres kilómetros volvió a ponernos los pelos de punta, pero… ¿cuándo ha dejado el ciclismo de ser peligroso?
Los líderes de la general tienen la obligación no escrita pero tangible de estar perfectos la mayor cantidad de días y ello implica estar delante también en las etapas llanas.
Los trenos de los velocistas y los que disputan la general se mezclan en cada llegada de este estilo sin más opción que tirar para adelante y salvar el trance.
Se puso la zona de seguridad a los tres kilómetros y ahora parece que no es suficiente.
Llegaremos al día, y sé que es exagerar, que se tomarán la etapa como una neutralizada constante.
Sea como fuere esto no es nuevo y es el pez que se muerde la cola, un tema recurrente en cada primera semana de una gran vuelta y en especial del Giro, donde el ciclismo luce como en ninguna otra grande, pero donde los peligros están al orden del día.
Recordad la edición de hace dos años por estas alturas, cuando Mikel Landa se dejó la carrera en una caída en Cattolica.
Entonces no recuerdo hablar de zona de seguridad y sí de unas llegadas más decentes y controladas, que llevaran al pelotón lo más cerca posible de la gente, pero sin comprometer la seguridad de nadie.
Poner la zona de seguridad antes o después puede cambiar algo las cosas, pero no sé hasta qué punto.
Se dijo que pelotones más pequeños iban a restar peligro y vemos los mismos tortazos de siempre
Al final vuelvo a lo que dijo Flecha, un tipo que cuando era ciclista le encantaba la adversidad y que ahora la defiende como parte de este deporte.
Si seguimos maquinando al interés de cada uno, si pedimos lo que sólo a nosotros nos conviene, corremos el riesgo que la carrera se parta en dos, en la zona noble, ajena a los peligros, pues estaría exenta de entrar al trapo a X de meta, y el resto, que se pelea por las migajas y el pan de ese día.
Al final vamos a lograr que el ciclismo se parezca cada vez menos al ciclismo.
Imagen: FB Giro d´Italia





