Ciclismo
La Vuelta femenina: Van Vleuten, ganó la de siempre
Que Van Vleuten logre la Vuelta femenina era parte del plan soñado
Yo me pongo en el lugar de Demi Vollering y pienso en el futuro inmediato con Annemiek Van Vleuten en retirada sin haber tenido la opción de derrotarla en la carretera, como vimos en la Vuelta femenina.
La temporada es larga y a la neerlandesa le quedan otras opciones, las más jugosas de hecho, por antigüedad y poder mediático, Giro y Tour, pero ahora mismo la balanza sigue inclinada donde siempre con el añadido, ademas, que la subcampeona de esta primera Vuelta femenina está más fuerte y más en forma que la campeona.
Cuando ayer en los Lagos de Covadonga, Van Vleuten empezaba a ceder, pero no lo suficiente, quedó claro otra vez que estamos ante la mejor ciclista de su generación y una de la historia.
Sí, lo sé, la carera venía precedida de una situación de esas que llevan cola con la parada técnica de Vollering y el ataque del Movistar.
¿Qué queréis que os diga?
Que me tienen aburrido estas situaciones y esa soflama de “fiar play” en un deporte que a estos niveles tiene poco de deporte y mucho, muchísimo, de espectáculo y entretenimiento.
Como decían los clásicos, hay que salir llorado y meado de casa y en el plan de carrera las paradas fisiológicas forman parte del juego.
Dudo mucho que Van Vleuten hubiera dejado atrás a Vollering sin mediar esa circunstancia, pero es que la segunda y su equipo, el mejor del mundo, sencillamente la cagaron.
E igual que otras veces, las cosas te pillan a un lado u otro de la barrera de forma indistinta y sin solución de continuidad.
Como cuando Sebas Unzué, el responsable del Movistar femenino, rajaba de sus rivales en el pasado Tour Femmes, ahora sucede al revés
Cada uno mira por lo suyo y lo explica a su manera, dándole el matiz que le conviene en el instante justo y necesario.
Luego te los puedes creer o no.
En el ciclismo esto es el pan nuestro, que si hay que esperar, que si la carrera está lanzada, que si haber escogido mejor el momento para mear…
Yo sólo sé que aquí hay un gran beneficiado de todo esto y es el ciclismo en su versión femenina y sin duda la Vuelta que tiene a Van Vleuten la ganadora que pretendía el organizador.
Polémica, pique, cabreo… son el perejil de toda buena salsa y ahora todos estaremos pendientes de la siguiente en la que se crucen Vollering, la misma que ganó la Strade “a la remanguillé”, y Van Vleuten.
Si el ciclismo femenino quiere ser autónomo y volar libre, nunca debería omitir una buena polémica.
Imagen: UNIPUBLIC / CXCLING




