Ciclistas
2021 en ciclismo ¿el año del relevo más brutal?
El 2021 llega con movimiento de sillas en el salón del ciclismo
Con las primeras carreras cayéndose del calendario, en un panorama que ya ni nos asusta ni nos sorprende, el año 2021 llega al ciclismo cargado de muchos nombres que se encuentran entre la espada y la pared.
El paso del tiempo, aquellos relevos que siempre hemos visto, ha cobrado esta vez una ristra de víctimas que por cantidad y calidad creo que rara vez se ha dado.
La llegada de las nuevas generaciones deja en un rincón nombres que hasta hace un par de años eran de la partida en cualquier pronóstico
Su ausencia en las primeras plazas nos deja un sabor de boca raro, pero igual que Indurain, Bugno y Chiapucci tomaron el mando de Perico, Fignon y Lemond, 2021 impone un relevo incluso más brutal para el ciclismo que viene.
Ahora mismo sólo cuatro corredores sobrepasan la franja de las cien victorias oficiales y sobre esos cuatro flotan incertidumbres.
El ciclista más laureado del pelotón es André Greipel, un tío que ha hecho fortuna en el sprint en tiempos de Cavendish y Kittel, ahí es nada.
Le sigue el propio Mark Cavendish, quien ha encontrado en el Deceuninck una prórroga por la que pocos abogábamos.
El tercero es Alejandro Valverde, quien completó en la temporada de bolsillo de 2020 una campaña sin triunfos, la primera en blanco, al margen de los dos años que cumplió sanción.
Cuesta ver a estos tres corredores volver a ganar, complicado en cualquier carrera, cuanto si más en los grandes foros.
No se trata de enterrar a nadie, pero sí de ser coherente con la realidad que el paso del tiempo factura a toda persona.
Otra cosa, es Peter Sagan: el año pasado ganó aquella jornada del Giro firmando un triunfo muy deseado por todos, primero por la propia organización, luego por la legión de gente que le adora al tiempo que no concebía una campaña en blanco.
Sagan está aún en edad de merecer, su problema, si se le puede llamar así, es que empezó a ganar muy pronto y muy joven, lleva tanto tiempo en el circo que nos olvidamos que justo acaba de cumplir la treintena, siendo una leyenda, a puertas de algo único, ser el primer ciclista que aúna cuatro campeonatos del mundo, pero con muchos rivales saliéndole por izquierda y derecha, y no sólo en la carretera, también fuera de ella, un terreno en el que el eslovaco se ha convertido en el ciclista mejor pagado del firmamento.
Pero hay otras muchas estrellas cuyo brillo se ve amenazado por el relevo que 2021 pueda acabar imponiendo en el ciclismo.
Eduald Boasson Hagen no cuela ya como outsider en las grandes clásicas, lo mismo que John Degenkolb, quien nunca volvió a volar alto desde aquel accidente colectivo entrenando por Levante.
Philippe Gilbert parece en la prórroga de todo, y eso que hace menos de dos años ganó en Roubaix y marcó San Remo para culminar el grand slam de monumentos y por su parte Greg Van Avermaet lleva ya mucho tiempo llamando a la puerta que no se le abre en Flandes.
Qué decir de Niki Terpstra…
Dicen en la Volta que uno de los motivos de incluir el Gazprom ha sido Roman Kreuziger, cuando del checo hace tiempo que no hay noticias, mientras que dos capos de grandes vueltas como Nibali y Froome parecen haber quemado sus mejores días.
Lo mismo transmite Rigoberto Urán, en labores creo de mentor en Education First, un rol similar al que adopta Alexander Kristoff en UAE, aunque a éste la victoria le sigue sonriendo en grandes foros, mientras que el pluriempleado Elia Viviani se recupera de unos problemas cardiacos…
En los nombres anteriormente citados tenemos un pelotón de estrellas, cuya sola mención ilustra el relevo más brutal que jamás hayamos presenciado.
2021 ha llegado para hacer historia en ciclismo.



