Remco Evenepoel
Vuelta a San Juan: ¿Qué le importa más a Evenepoel?
Me llama la atención el motivo de las quejas de Evenepoel en la Vuelta a San Juan
Estas fueron las perlas que Remco Evenepoel soltó sobre la llegada de la primera etapa de la Vuelta a San Juan…
“El equipo funcionó a la perfección e hicimos lo que acordamos, pero en los últimos kilómetros, la mala señalización provocó confusión. Ir por la izquierda o derecha de la carretera, eso no estaba claro, y el final fue un desastre”
“El final fue agitado y peligroso. Casi golpeo a una mujer. Como ha dicho Michael Morkov no debería permitirse que haya tramos abiertos a 1,2 kilómetros de la meta, donde no sabes por dónde ir y donde la gente sigue cruzando”
“Es una pena porque estuvimos perfectos en el plan y Fabio Jakobsen no pudo disputar por una falta de comunicación sobre seguir por la izquierda o por la derecha. Fue un último kilómetro inaceptable”
Entiendo que Remco Evenepoel quiera ganar siempre, el hambre que demuestra para sí mismo y. cuando le toca, para los compañeros es mi envidia.
Sale a ganar siempre, en caso que él no pueda, quiera sumar para que uno de su equipo se lleve el gato al agua.
Lamenta la ocasión perdida para Jakobsen, ganador al día siguiente, por esa isleta criminal que partió en dos el grupo de inicio a fin, sin saber por dónde tirar.
Me parece curioso que no diga casi nada que se jugó el bigote en esa llegada, él y todos los demás, que su seguridad en carrera, a mil por hora, estuvo en entredicho.
Si alguien se cae y se hace daño en esas circunstancias, no quiero imaginar las consecuencias.
La victoria en esos momentos, me parece a mí, pasa a un segundo plano, pues lo que te juegas es tu propio físico, más trabajando para un ciclista como el neerlandés que tuvo un susto brutal en Polonia hace dos años y medio por una cagada de la organización, mezclada con la temeridad de Groenewegen.
No sé, no he visto reacciones airadas, ni quejas como en otros momentos, les tiene que cundir mucho volver a San Juan como para pasar de puntillas en algo tan elemental.
En fin, que luego, cuando se quejen, querrán que les tomemos en serio.




