Ciclismo
Vuelta: El Angliru puede marcar el camino a Joao Almeida
Ganando en el Angliru, Almeida puede creerse disputar la Vuelta
Situación inédita, cuando menos lo podíamos esperar. Un escenario inesperado, sin duda, que Joao Almeida lograra inquietar en la gran cima, en el Angliru, a Jonas Vingegaard, y que además saliera de allí con la sensación de que el líder no es inabordable.
Se habla mucho de las siete victorias de UAE en esta Vuelta, de su increíble balance en la tercera grande del año, pero estoy seguro de que en las filas de Matxin cambiarían todo ese legado —que no es pequeño— por una victoria en la general de la Vuelta ciclista a España.
La ascensión que ha protagonizado Joao Almeida al Angliru ha sido una de las mejores exhibiciones que hemos visto en mucho tiempo.
Jonas Vingegaard admite que Almeida merecía ganar en la cumbre más importante de la Vuelta, pero sinceramente creo que no ha encontrado la forma de meterle mano al portugués.
UAE se puso a tope desde lejos: Vine hizo limpieza, Oliveira se lanzó por delante, y el equipo fue a por todas, fue a por la Vuelta.
Es curioso: Joao Almeida cedía unos metros al inicio del Angliru, fiel a su etiqueta de “diésel”, pero cuando tomó la delantera ya nadie pudo superarlo. Qué digo superarlo, ni siquiera igualarle la rueda.
Sólo Vingegaard sabe cuánto le ha hecho sufrir hoy su rival —recordemos, el segundo hombre del “archienemigo”—, pero no ha sido poco.
Delante tenía a un gigante: un ciclista que aún no ha ganado una grande, que solo ha pisado un podio, el del Giro, pero que crece año tras año.
Ya no hay esas bromas con Joao Almeida, que si se queda al inicio de los puertos y luego recupera… Ahora el luso es un capo con todas las letras.
Un ciclista que, como digo, no deja de mejorar hasta el punto de tutear a todo un doble ganador del Tour de Francia en plena Vuelta a España.
No sé qué será de esta Vuelta, pero ya no la veo tan clara para Vingegaard. Almeida está por debajo del minuto, UAE tiene equipo para hacer daño y, en un momento determinado, si logran aislar al danés, cuidado.
El duelo que no pudimos ver en el Tour, entre las dos grandes estructuras, lo tenemos ahora en la Vuelta. No es un Pogacar-Vingegaard, pero Almeida no desmerece en esta ecuación.
Imagen: Unipublic/Rafa Gómez/Sprint Cycling Agency






