Ciclismo
Cuitu Negru, para “sentenciar” la Vuelta
Subidas como el Cuitu Negru vienen para poner la Vuelta en grandes titulares
Ya lo comentó Dario Cataldo en la presentación de la Vuelta, que le dio corte poner pie a tierra en el Cuitu Negru el día que ganó aquí hace doce años.
El italiano llegó escapado desde Pajares al rampón con Thomas De Gendt, tercero ese año en el Giro, para dar cuenta del belga en los veinticinco por ciento de algunas paredes.
El Cuitu Negru es la prolongación del Puerto de Pajares al medio de la nada, por una suerte de cortafuegos asfaltados para la ocasión.
Si el ciclismo un día soñó con llegar a ninguna parte, éste es el lugar.
Pero la Vuelta lo recupera, vuelve a uno de esos escenarios que se prodigó hace década y media para crear el sello Vuelta.
Llegadas desgarradoras, porcentajes terribles y muros que gripan los coches.
El Angliru, hace 25 años, fue el primer ensayo, luego vino el resto.
Subidas que salen en los grandes titulares, que aspiran a entrar en la portada del Marca.
Como digo, entraron en sitios como Ezaro, Valdepeñas, Mas de la Costa, La Camperona, Cumbresverdes o la Bola del Mundo.
Cimas repartidas por la geografía con un denominador común, porcentajes que ni los coches quieren afrontar.
Una colección de postales a la que la Vuelta se aficionó como síntoma del cambio, de la ruptura con las cimas de siempre, de Cerler, las de la Sierra de Guadarrama, que no madrileña, El Naranco, Sierra Nevada y otras tantas.
El Cuitu Negru vuelve a la Vuelta con la idea de rematar el liderato de Ben O´Connor.
Ahora mismo sólo tenemos ojos para Primoz Roglic, intratable en Ancares, pero no perder de vista lo que viene por detrás, pues Roglic también tiene sus días flojos, y alterna jornadas excelsas, como Carzola, con otras no tan lúcidas, Granada.
En todo caso, que la carrera salga de la coronilla de Pajares lo más apretada posible y que nadie dé nada por seguro, que la anterior vez del Cuitu Negru en la Vuelta, el líder dijo que veía cerca Madrid y luego vino Fuente De.





