Ciclismo
Vuelta ¿Cuál fue el mejor momento de Vingegaard?
Para Vingegaard el podio clandestino de la Vuelta fue inolvidable
Ya sabéis que esteaño la Vuelta a España terminó de una forma muy rara y a la vez muy especial con un podio clandestino que coronó a Jonas Vingegaard.
La última etapa en Madrid se canceló por protestas, así que no hubo podio oficial.
Pero gracias a una idea de la madre de Tom Pidcock, los ciclistas improvisaron su propia ceremonia en el aparcamiento de un hotel, subidos a unas cajas de frío. Jonas Vingegaard, que acababa de ganar su primera Vuelta, dijo que fue “uno de los mejores momentos de su carrera”.
Para Vingegaard, que ya tiene dos Tours de Francia, este triunfo era muy importante, y compartir ese podio improvisado con Pidcock —que celebraba su primer podio en una gran vuelta— y con Matthew Riccitello, que recogió el maillot blanco, lo hizo aún más especial.
El danés contó que todo se organizó casi en secreto, para evitar problemas con los manifestantes, y que al final resultó ser una celebración más íntima y cercana de lo que esperaba.
Leemos que ha sido uno de sus mejores momentos como pro.
Las protestas no solo afectaron al final en Madrid: varias etapas fueron recortadas o modificadas, como la de Bilbao, que ni siquiera tuvo ganador.
Esto hizo que muchos ciclistas se unieran más que en otras ocasiones, porque todos estaban viviendo la misma situación.
Para Vingegaard fue una lección: entendió que el ciclismo no lo es todo, que si no gana la vida sigue y que lo importante es dar lo mejor de uno mismo sin obsesionarse.
De cara al futuro, aunque se habla de que podría correr el Giro de Italia, él mismo admite que su gran objetivo sigue siendo el Tour de Francia: volver a ganarlo es lo que más sueña.
También quiere sumar victorias en otras vueltas de una semana que todavía no tiene en su palmarés.
Lo que empezó como un final frustrante por las protestas acabó siendo un recuerdo muy bonito y humano.
Un podio improvisado, un maillot arcoíris de amistad entre rivales y la confirmación de que, incluso en medio de los problemas, el ciclismo tiene esa magia de unir a todos en un mismo espíritu.
Imagen: Unipublic/Cxcling/Naike Ereñozaga






