Ciclismo
Vuelta: Ben O´Connor en la angustia del líder
Se le puede hacer larga la Vuelta a Ben O´Connor si no evita el barro
Muchas veces pienso cómo deben dormir deportistas como ahora mismo Ben O´Connor, enfrentado a una circunstancia de estrés máximo y ansiedad infinita en la Vuelta.
Llevar el rojo es guapo, el color de la gloria y la foto del triunfo, pero lleva pesaje, un carga pesada sobre las espaldas de quien lo porta, con todo lo que conlleva, desde la machacada de la etapa, de la previa, los nervios y el desgaste al postetapa entrando en el circuito del líder, lidia con la prensa incluida.
Este miércoles, cuando he puesto la televisión, quedaban casi 100 kilómetros para la meta y he visto a todos los Decathlon ocupando todo el frontal del pelotón, en una clara actitud de bloqueo y disuasión hacia el resto.
Luego, he visto la caída de Richard Carapaz al intentar atacar por la izquierda de la carretera al chocar o rozar, no se ve con claridad desde la televisión a causa de unos árboles, con un ciclista del Decathlon.
Analicemos el día:
El Decathlon bloquea la carrera cuando no quiere más fugados, provocando la caída de Carapaz.
Los comisarios hacen su trabajo y sancionan a varios ciclistas del equipo.
O’Connor pone un tweet al respecto, le caen palos, y se borra la cuenta. #LaVuelta24 pic.twitter.com/ZJf5Xpu4K5
— CortinaYeDios (@cortinismo) August 28, 2024
La acción le valió una multa a varios ciclistas del equipo y a su director, el que fuera líder del Tour Cyril Dessel.
Acto seguido entró el líder de la Vuelta, Ben O´Connor, contra la sanción con un par de tweets poniendo en cuestión el trabajo de los comisarios de la UCI.
Torpe a más no poder, el ciclista, cuando ve la lista de comentarios que le viene encima, quita el comentario.
Dos cosas sobre lo visto y las consecuencias.
La imagen de un equipo bloqueando la carrera, que el líder lo admita abiertamente, mediante el simple hecho de poner a todos sus efectivos en el ancho de la carretera, es de un comportamiento mafiosillo impropio de quien se está jugando una gran vuelta.
A ello se añade el cabreo posterior, que ni viene a cuento ni te ayuda en tu empresa, que es al final lo que te debe centrar.
Ben O´Connor no debe hacer nada que le distraiga del objetivo de ganar la Vuelta, todo lo demás le sobra, más si lo que le implica son agrias polémicas.
Volviendo sobre el inicio del post, no soy capaz de imaginar el peso que están soportando estos días el ciclista y el equipo, más cuando ven que en jornadas sobre el papel menos importantes se ha dejado poco más de minuto y medio sobre sus grandes rivales.
Y me sabe mal.
Tuvimos ocasión de conocerle justo antes de la pandemia y puedo corroborar la sensación que el otro día Igor Antón trasladó con Carlos de Andrés, Ben O´Connor es un tipo simpático y cercano, aunque muy anglosajón en expresar sus ideas de forma áspera y sin anestesia.
En el Giro comentó algo sobre la organización, claro que entonces no era líder y el altavoz mediático no es el de ahora.
Esto no es el Giro ni va cuarto en la general, ahora mismo encabeza la general de la Vuelta y todos le miramos.
Es el precio de llevar esa prenda roja.
Imagen: Unipublic-Sprintcycling





