Ciclismo
Visma Lease a Bike y Las Aurigas de la Suerte
Todo lo que sucede en el Visma Lease a Bike no es tema de mala suerte
El Visma Lease a Bike ha empezado el año con pena y dolor, como diría aquel cante flamenco.
Parece que la suerte no favorece, y que la salida del jefe de rendimiento Merijn Zeeman al AZ aún está pasando factura.
Es fácil, cuando uno empieza con cuentas y aritméticas, concluir que no están teniendo suerte, porque los números están ahí; pero en el deporte, como en la vida, las áurigas de la suerte son más de analizar y hacer apuestas seguras que de dar favor a capricho.
Uno de los grandes bulos que se escuchan en las tertulias ciclistas, de lelas a entendidas, es que Pogačar o Van der Poel no se caen, que están en un estado de gracia.
Pero no hace falta mirar mucho atrás para, uno, ver la tremenda torta que se pegó Pogačar en la Strade Bianche o París-Roubaix, elija usted.
De igual modo, no hace tanto, la olímpica caída de MvDP en el circuito de MTB de Japón se convirtió en meme durante un tiempo—menor aún que el que le llevó al neerlandés para recuperarse totalmente de las secuelas.
Caerse y montar en bici van de la mano. Perder, no.
Cuando los resultados negativos empiezan a acumularse, uno tiene que mirar en profundidad, pensar, hablar y planear, más que seguir tirando monedas al aire.
La monumental derrota de Van Aert, Jorgenson y Benoot ante un Powless al uso no fue culpa de Van Aert, ni de Jorgenson—si acaso de Benoot, que creo que se encontraba con piernas y hizo más caso del que toca.
El Visma Lease a Bike está en un momento de reflexión
La mentalidad de excelencia de la que tanto se jacta Plugge quizá esté restando más que sumando, o no se esté ejecutando como se debe.
No cabe ninguna duda de que los ciclistas están en forma, los entrenadores, técnicos y resto del staff hacen su trabajo de forma estupenda, pero los resultados no llegan.
Nadie gana por casualidad. No ganaron por favor del destino en el pasado, no ganarán en el presente. La mente parece ser el factor que falta. La mente es la que aporta seguridad, arrojo y confianza.
Todos sabemos que, nerviosos, no se hila fino, ni se toman las mejores decisiones.
No hay duda de que los resultados llegarán para el Visma Lease a Bike, y no será por casualidad, sino por el trabajo que ya están haciendo. Las áurigas de la suerte nunca llegan siguiendo el ocio; quieren ganar tanto como el que más y buscan siempre favorecer las que son ya mejores apuestas.
Por Kike Molares






