Wout Van Aert
Van Aert y las enfermedades de primavera
Sin Strade Bianche, cruzamos los dedos por la primavera de Van Aert
El primer Van Aert, el que explotó hace cinco años en aquella Strade de barro y frío, ya fue un ciclista con el que había que contar en las grandes de la primavera, hasta que una caída o contratiempo le hacía ir a remolque.
El año pasado, la versión de marzo y abril del belga incorporó el Covid en medio de la campaña sin poder estar en la pomada de Flandes, aunque sí, al menos, de Roubaix.
Esta vez unos días de parón por enfermedad, más otros anteriores por descanso tras la campaña de ciclocross lo borran del cartel de la Strade Bianche, una carrera que sigue teniendo su atractivo, aunque cada día menos por caída de estrellas, pues ésta de Van Aert viene precedida por la de Tadej Pogacar.
Tranquiliza a la audiencia Wout Van Aert que la primavera no peligra y que espera estar a full para la Milán-San Remo, la carrera que ganara en su versión estival por la pandemia.
Esperemos que así sea, lo que muchos vemos y él seguro que le intriga es que los años pasan y el contador de monumentos que un día amenazó con arrasar sigue a uno, el de esa San Remo.
A lo que hemos visto años atrás, le añadimos que para este periodo primaveral el amigo Van Aert va a tener el mejor equipo que nunca habría soñado.
Pero si se ha traído al ganador de Roubaix el año pasado, el mismo Van Baarle que, como hemos visto este finde, podría ser el líder perfectamente y entrar al choque con el resto de cocos.
Esperemos ver a Van Aert en modo velocidad de crucero en menos de una semana en Tirreno, esa carrera que una vez le disputó al mismísimo Pogacar días después de ganar a Ewan un sprint.
Si es que hay que quererle…




