Wout Van Aert
Cosas para ver en 2023: Van Aert, estrella de la primavera
La candidatura de Wout Van Aert por la primavera amenaza con ser eterna
Sale estos días mucho a debate las formas de correr de Wout Van Aert y Mathieu Van der Poel en los ciclocross de final de año.
Aunque el belga le haya tomado ventaja al neerlandés, sí que es cierto que el segundo ha sido, sobre el papel, mucho más valiente que el primero.
No es la primera vez que tenemos esta sensación, ni mucho menos.
Cabe extrapolar lo visto en el barro a la primavera para pensar que a Van Aert le cuesta más proponer que a Van der Poel.
Aunque sea algo que vemos claro, que resulta evidente, no creo que no sea tanto el querer proponer, como el poder hacerlo y a Van Aert me parece que le pesan otras cosas, sobretodo cuando hablamos de la primavera.
Yo diría que dos.
Por un lado que cuando compite con Van der Poel no sé si se bloquea o echa mano de un exceso de prudencia que muchas veces resulta exasperante.
De las clásicas en las que Wout compite a inicio de la campaña, a las importantes, en las que VDP ya estaba presente, media un abismo.
El belga sabe que su archirival es mucha tela que cortar, y no vacila muchas veces en dar un paso al lado y dejar la manija a otros.
Luego está el marcaje, un escrutinio al que se le somete de forma indisimulada y que en algunas carreras resulta una losa -recordad los Juegos Olímpicos-.
Cuando Van Aert se pone un dorsal cae sobre sus espaldas el peso entero de la carrera, todos le siguen, le miran y esperan su reacción que, si no llega, caen él y el resto.
Ha sido una realidad que hemos visto un año y otro, comprobando como, cada gran cita que pasa lo hace sin el belga en el espacio del cajón que queremos para él: el primero.
¿Cómo lo vemos este año?
Sinceramente, la cura de ego que le está suponiendo la campaña de ciclocross debería ser un buen asidero para entrar a matar con Van der Poel, sobretodo cuando éste sabe que su gran rival nunca va a bajar lo brazos por jodido que parezca.
Luego están los marcajes y los trenes que se le escapan.
Ojo el equipito que ha montado Jumbo para marzo y abril: Dylan Van Baarle, Nathan Van Hooydonck. Christophe Laporte, Tiesj Benoot, Timo Roosen y Edoardo Affini.
Esto es un rodillo que debería ser suficiente para que el belga no pise otros peldaños que el más alto en Flandes y Roubaix o en una de las dos.
La dificultad de ganar un monumento no está escrita pero la podemos intuir viendo cómo le pasan los años a fenómeno como el belga y el casillero sigue a uno.
Ojalá esta primavera empiece a corregir esa anomalía.



