Ciclismo
Alejandro Valverde, versión seleccionador
El primer mundial como seleccionador de Valverde, condicionado por Pogacar
Leemos esta entrevista con Alejandro Valverde, quien se acaba de estrenar como seleccionador nacional tras colgar la bicicleta hace dos años, y lo ha hecho con el mismo plan que cuando estaba en activo: calma, experiencia y la idea clara de que un Mundial era otra historia.
Desde Kigali ha admitido que el papel no era nada fácil, donde cada decisión se cuestionaba, pero transmitía la confianza de que España podía estar delante.
El murciano deja claro que su papel no solo consistía en elegir corredores, sino en crear un ambiente de equipo donde las tensiones se diluyeran.
En su primer acto como seleccionador, Valverde ha reunido al grupo con un tono cercano, casi paternal.
Recuerda que cada Mundial exige compromiso, sacrificio y que la carretera es implacable.
Entre sus palabras había un mensaje recurrente: confianza.
Confiar en los corredores, confiar en el trabajo previo y confiar en la capacidad de responder cuando llegara el momento decisivo.
La selección española tuvo presencia contenida en Ruanda y claro su balance pasa por lo que sucede con el que ahora es mejor ciclista del mundo, y uno de los grandes de la historia.
Hablamos del agitador de carreras, Tadej Pogacar.
Para Valverde no había dudas: “es el mejor del mundo”.
El murciano ha dado una clave curiosa: el esloveno no estaba cansado de piernas, sino de tanto ruido mediático: si ganaba, mal; si dejaba ganar, también.
Una presión mental que terminaba pesando y que Valverde, con años en el pelotón, entendía mejor que nadie.
Valverde insiste en que el ciclismo no solo es físico, sino mental, y que gestionar esa presión es clave.
El estreno como seleccionador ha sido también una lección de humildad y de respeto hacia el trabajo colectivo.
Un primer paso en esta nueva etapa que no sé yo cuánto de la misma pasa en casa.
Podemos decir que la transición de corredor a seleccionador se ha sellado en Kigali.
Y, para Valverde, ese estreno no ha sido un simple comienzo: ha sido una declaración de intenciones.
El domingo, tiene el europeo…





