Ciclismo
Tour: Pogacar es líder, pero la sombra de Vingegaard es larga
Pogacar en líder del Tour luce por el momento, pero no es definitivo
Bajando el Galibier, viendo a Pogacar, camino de ser líder, a Vingegaard defendiendo su corona y todos los demás por detrás, incluido Roglic, pensaba en los pasajes que vivieron estos tres en este mismo entorno en el Tour de hace dos años.
La vertiente del Galibier por la que han bajado es por la que subieron entonces, la misma en la que Tadej Pogacar dejó de ser líder del Tour.
Ha tardado dos años en devolver las cosas a su sitio, pero mucho me temo que esto está lejos de acabar.
La fotografía del Tour 2024 ahora mismo, el Valloire, es nítida: domina Pogacar, UAE mantiene vivas las bazas de Ayuso y Almeida, incluso después de currar a destajo, pero la sombra de Jonas Vingegaard sigue estando ahí.
El danés no está súper, era previsible, pero sale vivo aunque solo del primer trance del Tour, la suma de las etapas italianas y la primera llegada en los Alpes.
Creo que va a ir a más, pero la situación es inédita para él, los grandes éxitos de Vingegaard se han producido llevando ventaja o muy poca diferencia y sobretodo con el equipo alrededor.
Por motivos ya sabidos Visma está “missing”, pero es que ni Matteo Jorgenson estuvo delante.
Contrastan los problemas para mantenerse en pie del Visma con el derroche de UAE.
Lo del Galibier hoy ha sido un repaso que no por esperado deja de impresionar.
Intervinieron, si no me equivoco, los siete compañeros de Pogacar, pero nadie, me parece, como Joao Almeida, el tipo que más fuerte ha tirado, al menos sobre el papel,
El luso estaba dejando tanto, que no dudó en reclamar la presencia de Juan Ayuso en un momento determinado,
Ay los egos en UAE, sólo manejables con un super talento como Pogacar arriba del Tour.
La carrera, en su jornada 4, no olvidemos, nos deja lecturas sin respuesta, el progreso de Remco Evenepoel en la carrera de la verdad, ojo el viernes en la crono, el perfil bajo de Roglic, sin discusión al frente de Red Bull, y la seguridad que siempre ofrece Carlos Rodríguez, un ciclista de esos por los que pones la mano en el fuego y… no te quemas.
Imagen: A.S.O./Charly Lopez




