Enric Mas
Tour: Si Enric no tiene más, debería pensar en algo diferente
Lo que Enric Mas ha hecho en el Tour no sirve para lograr el objetivo
Cuando en la previa del Giro de Italia, hablamos con Eduardo Chozas de sus aventuras en la carrera rosa, nos percatamos que el recuerdo de este ciclista irrepetible estaba trufado de tantos buenos momentos, etapas marcadas, jornadas con los brazos en alto, que la suma de todas ellas acababa dando un buen resultado en la general.
Eduardo Chozas era un cazador, de tiro fino y efectivo que rara vez fallaba en su pieza, lo suyo era ganar en grandes foros, dejando sabor perenne y recuerdo imborrable y luego, ya si eso, pensaba en una plaza en la general.
"A lo mejor tienes que ir a por una etapa, arriesgar y acabas en el podio" dice @eduardochozas sobre Enric Mas
Qué sabio y cómo supo aplicarlo cuando era corredor #TDF2021— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) July 8, 2021
Ayer, en la retransmisión de Eurosport, hizo una reflexión sobre el Tour que estaba realizando Enric Mas
Si lo que tienes no es suficiente para ganar a los que pujan por el podio, hay que pensar algo nuevo, anticiparse y buscar una etapa puede ser el paso que permita ir a por una mejor plaza en la general, la pieza que, por lo que vemos, le quita el sueño al mallorquín.
Enric Mas es un buen ciclista, es complicado no cogerle cariño en el documental del Movistar, con esa inseguridad casi perenne en su mirada, en sus palabras, con la ansiedad por hacerlo bien, por demostrar que vale lo que cuesta.
Todo eso es así, incluso en algunos momentos de la serie hay como una desproporción entre el nivel de preocupación de Enric y la improvisación que rodea todo lo que hace el equipo.
Sabemos que gestionar algo así requiere de mucha improvisación y cintura, pero la imagen de decisiones tomadas in extremis, a veces basadas en a saber qué, se repite una y otra vez en el documental.
Enric, probrecillo, es todo ansiedad, ganas de crecer, de demostrar que puede estar ahí, ganas, también, de agradar, de sentirse querido.
Pero Enric Mas tiene un problema añadido, y es que no tiene carisma, es complicado situarle en el imaginario de la gente, a ello contribuye su plaza en carrera, siempre agazapado, a resguardo del viento.
Hizo un amago de atacar en Tignes y poco más.
El Mont Ventoux ha sido otra cosa, sin embargo: un podio que le veíamos más o menos posible, se ha complicado de sobremanera.
Ya no es que Enric Mas no siguiera a Urán, Carapaz y Vingegaard, es que Lutsenko y Kelderman, también le dejaron atrás y ahora el objetivo se ha ido a los dos minutos.
De lo que queda de Tour, los Pirineos podrían darle una oportunidad, luego en la crono podría haber más de lo mismo, es increíble lo mal que le están saliendo desde que está en Movistar, sólo la de La Planche des Belles Filles está al nivel de las que cuajaba en Quick Step.
Dicho esto, sumado a lo que comentábamos de Eduardo Chozas, está claro que a Enric Mas la estrategia de nadar y guardar la ropa no le cunde, no le sirve, le queda pequeña para la opción de pisar el podio.
No está lejos de los aspirantes al cajón, pero ahora estos son mejores y lo que viene les favorece, por eso a Enric le toca dar el paso adelante, y cuestionar si todo lo que ha hecho y cómo lo ha hecho es la mejor manera de lograr algo tan grande como un podio en el Tour.
Soltarse es lo que necesita, hacer algo diferente, esperar que el equipo recupere sensaciones, las mismas que transmitieron Enric y García Cortina en la primera semana, aprovechar la baza de Valverde, que quema etapas sin saber qué persigue, que Verona salga de los efectos de la terrible caída que le ha cortado una excelente progresión en el Tour y que Miguel Ángel López recupere cierta parte de su mejor versión.
Parece fácil sobre el papel, pero no lo es, aquí concurren los mejores, pero es que a Enric nos lo vendieron como parte de esa clase noble y ahora toca demostrar que se sabe hacer algo más que plantear un Tour a rebufo.







Pablo Caldera
9 de julio, 2021 at 15:08
Enric Más es un buen ciclista, pero las fuerzas no le dan para más. Ni sube ni baja, ni contrarelojea, ni esprinta. Es un puesto metrista, un Kelderman, un Uran o un Peraud, pero con menos fuerza y en unos tiempos de muchísimo nivel. El hombre no tiene la culpa