Ciclistas
Top 24: Crecer como crece Remco Evenepoel
Cada año de Evenepoel trae algo nuevo y bueno
Si hablamos de los grandes nombres de 2024, Remco Evenepoel no podía faltar en la lista. De hecho, tenía que ser sí o sí el segundo de la cola, justo detrás del gigante que todos ya conocemos. El belga se ha ganado, junto a Mathieu Van der Poel, un hueco en esa segunda línea que, con lo que hay, es un nivel más que digno.
Porque ciclistas como Remco no lo tienen fácil.
Siempre bajo el foco, con la diana en la espalda, marcado por los rivales, reconocido por la afición y con esa presión intangible de que todos esperamos lo mejor de él. Y aún así, cumple las expectativas, y hasta las supera, con un mérito enorme. Eso hay que dárselo a uno de los mejores ciclistas de su generación, incluso al lado de un Tadej Pogacar.
Lo mismo pasa con Van der Poel: que Evenepoel ocupe esos titulares y consiga esos momentos en este período solo demuestra lo alto que vuela.
Volviendo al tema, a los espacios que va conquistando, no hay duda de que el podio del Tour se escribe en grandes titulares. Con mil reticencias de los aficionados sobre si sería capaz de aguantar las tres semanas, si su solidez aguantaría, Evenepoel logró un hito enorme con ese cajón, esta vez en Niza.
No estuvo nunca al nivel del ganador, rivalizó con el campeón saliente, pero se hizo un espacio en el top tres, como una cabeza de playa que anunciaba que su asalto a algo más grande estaba en camino.
El Tour de Remco Evenepoel es una mezcla de todo lo que el ciclista belga puede ofrecer. Llegó por primera vez a la carrera más importante del mundo, la controló y la sostuvo como si la hubiera corrido toda su vida, rodeado de dos gigantes, con momentos en los que incluso se atrevió a intentarlo, sabiendo que sus rivales le ganaban.
La contrarreloj que ganó es, si lo miramos de esta forma, el único resquicio en la fortaleza infinita que mostró el mejor Pogacar de la historia.
Fuera del Tour, el doblete olímpico es otro de los hitos de la temporada. No tiene la enjundia de un Giro-Tour-Mundial, pero ojo, la dificultad de lograrlo en París ante los mejores rivales posibles –Ganna y Van Aert en la crono, y Van der Poel en la ruta– es algo para destacar.
Porque Remco Evenepoel es como Juan sin miedo, como tantas veces hemos dicho: un competidor que no distingue rivales si tiene claro el objetivo.
Ahora, por desgracia, le toca lidiar con una caída y una lesión que lo tendrán parado un tiempo. Su temporada se recalibra, pero no tengo duda de que no se perderá las grandes citas. Porque en el fondo, sabe que cada temporada que pasa es un poco mejor que la anterior, aunque eso signifique que el listón siga subiendo.





