Rohan Dennis
Rohan Dennis es el nombre del Mundial de Yorkshire
La calidad y temperamento de Rohan Dennis fueron protagonistas en Yorkshire
Cada campaña, el ciclismo nos deja historias de esas irresolutas que desde fuera nunca sabremos sobre los verdaderos motivos que las ocasionan, una de ellas es el divorcio silenciado pero poco disimulado entre Rohan Dennis y Bahrain.
Una historia que entendemos larvada en el tiempo, que explota en el Tour, en la víspera de la única crono y tiene el cierre semanas antes del Mundial de Yorkshire, cuando se produce un extinción de contrato de la que supimos una vez Rohan Dennis ganó el mundial contrarreloj.
Hablar de Rohan Dennis es hacerlo de uno de los corredores más atractivos de la actualidad.
A su increíble forma de rodar en las contrarrelojes, se le suma aquel deseo que a veces llega, otras no, de subir puntos en las grandes vueltas.
Dijo inspirarse en Wiggins para aspirar a las tres semanas con detalles notables en el camino, como en la Vuelta a Suiza que Egan Bernal gana a pocos días del Tour que acabaría haciendo suyo.
Pero sus palabras no han pasado a los hechos, no por el momento, y tenemos la duda de que un día Rohan Dennis dispute Giro, Vuelta o Tour, carreras que por cierto ha liderado.
Sea como fuere la historia de Rohan Dennis y su bicicleta anónima, el triunfo, el trabajo que le condujo hasta el oro, el silencio de todo lo que le rodeó, ha sido una de las historias del mundial.
Rohan Dennis, Evenepoel… la crono de Yorkshire no la vamos a olvidar
Una historia sin fin a la vista, que se ha fraguado mediante un ciclista que corría sólo y exclusivamente por un ciclista si equipo que le tutelara, esto en tiempos modernos suena a increíble. .
Pero a Rohan Dennis le ha valido.
El cambiazo de marca de bicicleta, la la felicitación de esa marca, la total omisión desde el equipo que le tenía en nómina hasta días antes, la gente conjeturando sobre la bicicleta que sacaría, el casco que le delata…
La historia es de la buenas y describe un ciclista que no es como los demás.
Desde bien joven Rohan Dennis empezó a brillar y no le ha resultado sencillo.
Así funciona el “recomendador” de Tuvalum
Hace un tiempo, Isaac Vilalta nos escribió una pieza de él, sin mencionar que era él, que habla de lo complicado que es gestionar las emociones, por ejemplo, cuando eres un australiano que lo dejas todo atrás en tu isla continente y te bates en lps fotos europeos, auténticos picadores de carne…
«Hace unos días visité unos amigos al Tour y, allí, desde dentro, lejos de la sala de prensa pero también lejos de las cunetas, conocí la delgada línea de la solitud. Un ciclista hundido, triste, encerrado herméticamente de dentro hacia afuera, literalmente apagado, sin hambre… No se había caído, no había perdido, no había fallado en la táctica. Mucho peor que todo esto. Sufre el mal de amor. Es muy joven y vive muy lejos de Francia y allá, en su casa, ha dejado novia, amigos, familia y entorno. Y esto, cuando te quedas bajo mínimos porque expones tu cuerpo al límite cada día, cuando compartes habitación con “teammates” que quizá algún día llegarán a ser tus amigos, cuando no te reconoces en el espejo, te hunde. Tienes que ser muy fuerte mentalmente y madurar a un ritmo antinatural para levantarte después de cada caída. No te mata el dolor ni el esfuerzo. Te vence la añoranza«.
Lo cierto es que la tarde del mundial de contrarreloj no quiero imaginar qué caras recorrerían las oficinas de los proveedores del Bahrain y las del propio equipo.
Una situación dantesca que hace de la historia de Rohan Dennis la historia del mundial, sin duda.
Como las vueltas que consumió en la parte noble de la carrera de fondo.
Una historia que, como dijimos no tiene final a la vista porque el rosario de novias para el año que viene es importante.
Desde el Movistar, que ha sonado últimamente, en lo que sería un fichaje de esos que sólo muy internamente se explican, pues el australiano no creo que sea el peón necesario para asaltar la gran vuelta que tanto ansían en “chez Unzue”, a Trek, CCC, Sunweb, Mitchelton -sería la opción de volver a casa- hasta Ineos, el sueño con confesado de Rohan Dennis.
Una colección de posibles para un corredor singular, especial, digamos, que lleva en la mochila un antecedente, el que hemos visto estos días que ya pone en guardia a quien lo diche.



