Ciclismo
Ciclistas para 2023 ¿De dónde han salido estos locos?
El pelotón de 2023 pierde nombres históricos pero emergen ciclistas que apuntan a marcar una época
Sin muchos de los nombres que escribieron la historia la década pasada, el pelotón ciclista afronta 2023 con la generación que irrumpió justo antes y después de la pandemia ya en primera línea.
Hablamos de una generación que puede ser la “Generación” con mayúsculas, no quizá en la estadística histórica, no sabemos cuánto ganarán y cuánto aguantarán ahí arriba, pero sí de una pléyade de ciclistas que seguro dejará surco en nuestra memoria.
En este sentido no hay nada mejor que tomar el serial de carreras de ciclocross que hemos tenido entre Navidad y año nuevo para ver cómo se la gasta esa generación.
El espectáculo de Pidcock, Van der Poel y Van Aert en las campas belgas, en un ambiente emborrachado de euforia, trazando como si no hubiera un mañana, compitiendo más allá de lo que invita la razón, es la imagen de esa línea de corredores que no viene a hacer prisioneros, lo quieren todo y sin rodeos.
Hablaban el otro día Valverde y Rigo Urán sobre los ciclistas actuales y el nivel que se ha impuesto en el pelotón, un listón más alto y elevado respecto al que ellos se encontraron y mantuvieron durante tanto tiempo.
Ciclistas como ellos, y otros, se han visto atropellados por estas bestias que sólo entienden de ganar cuando fijan un dorsal en su espalda.
“No sé si durarán tanto como nosotros” dijo Valverde, yo también pienso lo mismo, pero… que nos quiten lo bailado
¿Quiénes son los faros del ciclismo que se ha impuesto?
La lista la tenemos, creo yo, muy clara, al margen que la clase media de los equipos ha subido muchos enteros y hoy un tonto te hace un reloj, tenemos los vértices del polígono bien identificados.
La forma de ganar de ciclistas como Remco Evenepoel en Lieja, Klasikoa o Mundial, o de Tadej Pogacar, camino de Tirreno o Strade, tiene adeptos e imitadores que toman el mismo riesgo.
Estos dos ocuparían la parte más alta de esta pirámide que se sustenta de ciclistas por los que no preguntamos su nacionalidad porque sólo puedes quererlos.
Mathieu Van der Poel les sigue de cerca, en cualquier versión además, pues en sus derrotas se ha hecho incluso más querido y admirado porque siempre cae de pie.
Lo mismo decir del ciclista total que emerge en el Tour llamado Wout Van Aert, el mismo que medio año después está campeonando en el barro y al poco siendo el foco de todas las miradas en las clásicas.
Con estos cuatro hemos puesto nombre al vértice del cuadrado, ya tenemos continente, luego vertimos ahí gente como Roglic, Mohoric, Dani Martínez, Pedersen, Laporte, Higuita, Carapaz, los Yates y, si me apuráis Vingegaard, me dejo muchos, para comprender la magnitud del cambio que hemos vivido en estos tres o cuatro años.
En ese grupo quiero ver nombres de este lado de los Pirineos, Ayuso & Carlos Rodríguez tienen muchos números, Enric Mas llamó a la puerta en el trozo final de la pasada temporada, mientras que Mikel Landa está siempre en el alero.
Hoy, primero de enero de 2023, ya salivamos ante los doce meses que nos quedan, la generación que nos ha devuelto el ciclismo áspero, sin reservas ni condiciones, ha tomado el control.





