Ciclistas
Pello Bilbao: Hay barra libre para el público en el Tour
La advertencia del Tour a Pello por un problema con el público es una vergüenza
Ayer subiendo al Col de la Loze, Pello Bilbao recibió una amonestación por un encontronazo con un gilipollas del público que fue a ver el Tour como quien sale en un encierro de San Fermín.
Aupa Pello!!! 🥊🥊 #TDF2023 pic.twitter.com/pjFUFXPVB8
— Iker Gallastegi (antes @ikguallas) (@ikgallas) July 19, 2023
Es curiosa la analogía y la conexión con Miguel Angel López.
El colombiano había sido el anterior en ganar aquí, antes de Felix Gall, y al mismo tiempo fue gravemente reprendido por tomarla a hostias con un espectador en el Giro el día que ganara… Pello Bilbao.
Fuera de conexiones frikis, lo cierto es que me parece una vergüenza que el corredor tenga que cargar con una advertencia por algo que él no ha buscado ni siquiera sugerido.
Pello Bilbao se ve sorprendido por el espectador y lo aparta, como miles de veces hemos visto, aunque no sé si recientemente cada vez más por la cantidad de gente que se acerca al Tour, gente que en gran mayoría va a disfrutar del espectáculo y de los ciclistas que admira.
De un tiempo a esta parte, estar en la cuneta del Tour haciendo el tonto vende en redes sociales, se busca el tiro de cámara de televisión y se graban por el móvil, eso cuando no asomas tanto la bandera que tocas al ciclista, como el Wanty que se engancha a unas banderas y acaba en el suelo.
La gente va a ver un show sin más conciencia que su disfrute, sin pensar que al otro lado hay profesionales que se juegan planificaciones exhaustivas porque les va el pan en ello.
Pero al Tour ya le va bien esto, mejor amonestar al corredor que tomarse la molestia de poner más medios para que el público deje de hacer el imbécil al lado de los corredores.
El Tour quiere gente en las cunetas, que su carrera tenga lo que en catalán llamamos “caliu”, ambiente, pasillos humanos de gente que en muchos casos es entendida y respetuosa, pero como todo en la vida, ahí se cuelan auténticos subnormales, con el culo al aire, disfrazados de mongolos cuando no se pone a correr al lado de ciclistas en agonía.
Qué complicado es todo.
Desde el Ventoux en 2016, la famosa etapa en la que Porte se traga una moto y Froome va corriendo a pie ladera arriba, poco o nada vemos que se haya hecho para evitar tales desastres.
Raro es el año que un coche no colapsa en una subida, que una moto no se cruza o que un ciclista no se cae.
El público influye lastimosamente en el Tour y a veces no para bien, aunque a diferencia de otros deportes, aquí el artista va vendido.
Imagen: A.S.O./Pauline Ballet






JUAN MANUEL PADRÓN MORALES
20 de julio, 2023 at 11:07
iBAN ¡CUÁNTA RAZÓN LLEVAS!