Ciclismo
Odio al ciclista: No paséis nunca por alto ninguna amenaza
Cada amenaza a un ciclista debe ser retratada en todos los sitios
Cualquier paseo por las redes nos da la medida de la amenaza pública y publicada que parece el cilcista medio.
Siempre he sido autocrítico con el colectivo, siempre he señalado qué hacemos mal, admitirlo, pues creo que es el primer paso para una convivencia normal.
Ir en paralelo en ciertos sitios, los semáforos en rojo que tantas veces nos saltamos, algunos riesgos en descensos, entradas temerarias en rotondas…
Tantas cosas.
Con lo que no comulgo, es que con esa gentuza que se dedica a proferir directamente odio para los ciclistas en redes, primero, y luego en la carretera.
Ya sabéis la historia del payaso ese de Andorra -menuda publicidad para un paraíso del ciclismo-, que ha tenido lío con todos los pros allí instalados y con los que no son pros.
El muy gilipollas puso su cuenta de ciclistas atropellados en su coche y se vanaglorió de ello.
Echa por tierra el colectivo, demostrando una empatía cero con los que comparte la carretera, sin paciencia ni comprensión lectora, casi diría.
Menudo imbécil.
Ha podido hablar con uno de los pros con los que ha tenido un encontronazo.
Me comentó todo esto que os digo pero además que le causaba molestia tener que personarse ante autoridades por su culpa.
Que si me llevó una tarde entera, que si no tengo tiempo.
No, lo siento, contra estos imbéciles tolerancia cero y el tiempo que sea necesario.
El otro día me pasaron un tweet que ahora vuelvo sobre él y está borrado, pero iba con la misma mala hostia que otros.
Ya lo veis, esto cada vez es más frecuente, puedo entender que los ciclistas no hacemos todo lo necesario para evitar el cabreo de terceros, pero hablar de cargarse ciclistas me parece un tema penal, aunque luego todos los implicados admitan que fue una medio broma.
El problema es que las cosas están como están, la justicia que tarda en fallar no es justicia, es una sombra de justicia y sólo falta que vayamos con estos mierdas a denunciar.
Pero hay que hacerlo, no hay otra, esta gente no merece consideración, atentan contra los que creemos que un rato en bicicleta es un placer que todos merecemos alguna vez en la vida.
Seremos un estorbo en algunas rutas, adelantarnos llevará rato, pero qué queréis que os diga, la cosa nos hace felices y si muchos lo probaran se llevarían una inesperada y placentera experiencia, sin que cada vez que montas la bicicleta rezas en secreto para volver de una pieza.
Una amenaza al ciclista nunca debe caer en saco roto.




