Ciclistas
Mundial: Una contrarreloj de verdad
El mundial pone una contrarreloj que llega casi a los 50 kilómetros
La contrarreloj, ese noble ejercicio de medir los ciclistas por separado, sin condicionantes, a pelo, venido a menos, tiene al menos un mundial en condiciones.
Y no es sencillo, que recuerdo ediciones de unos treinta kilómetros con gente cuestionando el resultado sobre que hubiera pasado si el test fuera más largo.
En todo caso, crono de verdad, kilometraje de los de verdad.
Casi cincuenta kilómetros, algo que no se estila, ni en grandes vueltas, ni mucho menos en pequeñas.
No obstante, tras ver el estropicio de Jonas Vingegaaard en la crono del Tour, como para hacerlas más largas.
En una contrarreloj de menos de 30 kilómetros, en el Tour con menos kilómetros contra el crono que recuerdo, el tes individual fue decisivo a más no poder.
Un golpe maestro tan grande que sólo tras verlo, entendimos que Jumbo hizo girar toda su estrategia alrededor de él.
Las cronos no gustan en el ciclismo moderno, y es contradictorio, pues es aquí donde este deporte puede de mostrar de forma tangible y visual su modernidad.
Dejando al lado esto, la contrarreloj ha quedado en mera anécdota y ver casi 50K como en este mundial se ha convertido en la excepción.
Honrosa excepción que sin embargo disfrutaremos en una tarde de agosto por las rutas al norte de Glasgow, en un final empedrado y envenenado que ha dejado imágenes de agotamiento entre las chicas que finalizaban su mundial de contrarreloj.
En la parrilla de salida no veo un Tobias Foss claro, si hubiera de apostar por alguien, me gusta el dúo americano, Cradock y McNulty, sabedor que en este evento pueden haber nombres delante con los que no contamos de inicio, aunque nunca un cualquiera.
En la lista, los dos belgas me parecen un punto por encima, de Van Aert a Evenepoel, aquí no hay capitanes y sí salir a darlo todo.
Me hace ilusión que Filippo Ganna doble oro con el de persecución, pero no lo va a tener fácil, como tampoco Stephan Küng, un ciclista que merece al fin algo grande.
No hay mucho más que veamos entre los mejores, quizá un Bisseger inspirado o G Thomas a punto antes de la Vuelta.
Que Tadej Pogacar, tras acabar medio zombi el domingo, también se apunte es uno de esos lujos de esta generación ue lo quiere todo.






Galego mindoniense
11 de agosto, 2023 at 0:15
Esperemos que las contrarrelojes dejen de ser menospreciadas en las Grandes Vueltas, y vuelven a ser lo que eran hasta no hace mucho. Después de todo, las Grandes Vuektas las debe ganar el ciclista más completo; no necesariamente el mejor esprinter, el mejor rodados, el mejor escalador o el mejor contrarrelojista. Pero, si eliminas las contrarrelojes, las subidas, los llanos o cualquier otro elemento; estás eliminando uno de los elementos esenciales que componen una Gran Vuelta.