CX
Este Van der Poel ha llevado el ciclocross a otro nivel
En la semana del Mundial de ciclocross, Van der Poel come en la mesa de los más grandes
La estadística habla de doce triunfos sobre trece posibles de Mathieu Van der Poel en la campaña de ciclocross que está a puertas de celebrar un nuevo mundial.
La cifra es brutal, lo ha ganado todo, a excepción de Benidorm, el circuito que no le gusta, que no le va y en el que acabó de forma curiosa por los suelos.
Así apura míster @mathieuvdpoel
Fotón de nuestro @89Riera en el @BenidormCX pic.twitter.com/Ncs6bdS8iR
— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) January 23, 2024
Sin la carrera de Levante la cosa habría sido no sé si histórica, pero sí cercano a lo inédito, un logro muy complicado de conseguir y más de plasmar, pero que ha sido una realidad que estamos degustando desde noviembre.
Como decía Saúl en la última Copa del Mundo, no sabemos qué vatios mueve y todo eso, pero el ciclocross que ha desplegado Van der Poel esta campaña ha sido sublime.
Dudo much0 que esté en su mejor estado de forma, que Van Aert no lo haya estado también ayuda, con todo lo que le viene por delante pero le ha sido suficiente para batir al resto de rivales, muchos de ellos completamente centrados en la modalidad, pero muy lejos de los dos mejores y en especial del neerlandés esté inverno.
Porque el ciclocross ofrecido por Mathieu Van der Poel ha sublimado la modalidad.
No sólo ha sido que ha ganado, es que ha impresionado cómo lo ha hecho.
Cierto es que para algunos pesarán aquel encontronazo con el corredor costarricense o el escupitajo que le soltó a unos impresentables del público.
En ambos caso, creo que la razón le asistía al maillot irisado, en ambos casos, pudo haberlo resuelto de forma diferente, pero le cosa le pilla a 180 pulsaciones el minuto.
Dicho esto valoremos lo visto.
El salto y acople a la bicicleta en marcha con las dos piernas al mismo tiempo, la aceleración en un arenal, la forma de esquivar rivales que se caían cual dominó delante de él.
Todo ha sido bello, espectacular, en una temporada adornada además por ese casi pleno de triunfos en trece carreras.
¿Y ahora qué?
Pues que sólo una hecatombe puede evitar su sexto campeonato del mundo.
El domingo el gran escenario de Tabor puede ser testigo de un hecho histórico, Van der Poel se puede poner a un mundial de Erik De Vlaeminck, medio siglo después que el belga lograra el séptimo.
Lo dije hace un par de meses, Van der Poel va camino de convertirse en el mejor de la historia y es posible que lo veamos.
Espero que ese incentivo, aunque parezca obvio que lo puede lograr, le mantenga activo para la campaña de invierno en los próximos años y que el ciclocross siga concitando las miradas que su belleza merece.
Imagen: Guillem Riera





