Ciclismo
Marc Soler no vio venir lo de su padre
Las informaciones del padre de Marc Soler nos recuerdan a eso de la “mujer del César”
El ciclismo, ese pañuelo de dimensiones microscópicas, nos vuelve a regalar una de esas historias que, por inverosímiles, terminan resultando irritantes.
No hablamos de un juvenil que empieza ni de un equipo de tercera fila; hablamos de la onda expansiva que roza a Marc Soler, pieza fundamental del UAE Team Emirates y escudero de confianza de Tadej Pogačar, una ona propiciada por su propio padre.
La noticia, desenterrada por Escape Collective, nos sitúa en Vilanova i la Geltrú y pone en el centro de la diana a Jaume Soler Serrano, padre del ciclista, y a un viejo conocido de las crónicas más negras de este deporte: José Martí, el amigo “Pepe”.
Resulta asombroso que, después de quince años analizando las costuras de este deporte, todavía nos topemos con una falta de visión tan flagrante.
Martí no es un preparador cualquiera; fue el engranaje logístico, el “correo” que transportaba EPO y hormona de crecimiento en la estructura del US Postal de Lance Armstrong.
Un hombre sobre el que pesa una sombra alargada y una sanción que el TAS fijó en quince años tras su paso por el laboratorio del dopaje más sofisticado de la historia.
Que Jaume Soler decidiera que éste era el hombre adecuado para dirigir sus entrenamientos como triatleta amateur en 2023 es, cuanto menos, un ejercicio de temeridad absoluta que pone a su hijo en una posición indefendible.
La Guardia Civil interceptó a ambos en agosto de 2023 tras meses de seguimiento.
Aunque solo se hallaron medidores de lactato y ningún material prohibido, la CELAD, ente nacional contra el dopaje, no ha dudado en sancionar a Soler por asociación ilícita.
Es aquí donde el río de preguntas se vuelve incontenible y donde la ingenuidad deja de ser una opción válida.
¿De verdad debemos creer que la elección de Martí fue una coincidencia geográfica?
¿Sabía Marc Soler que su propio padre estrechaba la mano de un proscrito del ciclismo mientras él se jugaba el tipo en la élite mundial?
El silencio de Marc y del UAE es, de momento, la respuesta estándar, pero el daño reputacional es un hecho.
La lupa se sitúa sobre el corredor de forma injusta quizá, pero inevitable, por culpa de unas relaciones cuestionables que nadie en su entorno supo o quiso frenar.
Al final, y al principio,en este deporte los fantasmas nunca terminan de irse porque siempre hay alguien dispuesto a abrirles la puerta de casa, aunque sea la del padre de uno de los mejores ciclistas del pelotón actual.



