Ciclismo de carretera
Lo de Pogacar en Flandes es competir contra la historia
Esta victoria de Pogacar en Flandes es una OPA a la leyenda
Convertir cada carrera en un monumento, en un homenaje a eso que nos vuelve locos, el ciclismo, darlo todo en cada viraje, cada recta de Flandes, eso nos ha vuelto a dar Pogacar.
Es cierto que era complicado que Pogacar ganase el Tour de Flandes, que podía estar en sus aspiraciones, pero que competía contra cocos, y esa clase media que también cuenta, en un recorrido potente, pero no quizá al nivel de la dureza que él necesita.
Todo eso era difícil, pero precisamente por eso, el esloveno estaba “on fire”, preparado y presto, porque lo suyo no es competir contra el presente, es rivalizar con la Historia misma, creer que es capaz y poder hacerlo.
Lo he dicho mil veces, lo repito, esto es un regalo, como el que pudieron vivir nuestros abuelos con Merckx o nuestros padres con Hinault, pues no os engañéis, Pogacar se ha sentado en su mesa y de ahí no le movéis.
Mil estadísticas pueden explicar lo que ha hecho Tadej Pogacar en este Tour de Flandes.
Una que vimos a primera hora de carrera hablaba que sólo Louison Bobet y Eddy Merckx habían ganado los Tours de Flandes y de Francia: Pogacar ya está ahí.
Otra aseguraba que el esloveno nunca había ganado una gran carrera con Van der Poel y Van Aer en liza, también se la ha cargado.
Y así todo, como un serpentín de la historia en el que Pogacar estira el índice y va haciendo caer piezas por la misma inercia con la que él va agrandando su historia y palmarés.
Hablamos con admiración de Van Aert, Van der Poel y Remco, pero el eslovenito lleva dos Lombardía más Flandes y Lieja, sus registros crecen, se amplían y amenazan con tocar techo.
Pogacar, ahora sí, firma la HISTORIA, de su puño y letra, con un hambre sin fin, #nolimits, ganando en terreno contrario.
Su obsesión desde inicio de año era Flandes, y en Flandes va a ganar, solo, sin nadie, sin sprints…. Ahora que si va mamao.
Una victoria mayúscula #RVV23— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) April 2, 2023
Y no lo tiene sencillo, este Flandes ha sido un muro en sí, pero no el Paterberg, que duro pero corto y explosivo, un Koppenberg más Oude Kwaremont, un tributo al ciclismo en toda regla, de arriba abajo en todas las direcciones.
Como dijo Flecha, no sólo ha ganado por ser el más fuerte, también ha puesto estrategia en la mesa, mirando para otro lado en esa peligrosísima fuga que puso todo tan al límite que exigía la mejor respuesta posible.
Le tocó remar de lejos, más o menos cuando aquí mismo pronosticamos, dejando rivales y deshojando la flor hasta el momento definitivo de descolgar a Van der PoeL.
Quedaban poco menos de veinte kilómetros pero flotaba la certeza que la carrera estaba vista para sentencia.
Ahora a disfrutar, pues no hemos visto nada igual, ni en cantidad ni en calidad, es ciclista de época, de leyenda y a eso va, a las tres grandes y los cinco monumentos, en ello está y hasta que no lo logre no lo pararán.
Imagen: @RondevanVlaanderen




