Ciclismo de carretera
Nadie merece la cruz que le ha caído a Filip Maciejuk
El error de Filip Maciejuk fue grave, pero nadie escapa a estas
Filip Maciejuk es un ciclista polaco de 23 años, metro noventa que corre para el Bahrain Victorius.
De él, admito, no sabía nada hasta que ayer, se produjo una de esas caídas que seguro veremos en algunos de esos programas de zapping que están por venir.
La desgracia que el ciclista provoca es mayúscula, un efecto mariposa sobre el pelotón que nos hizo temer lo peor.
Es ese momento en el que cualquier cosita provoca una hecatombe, una metáfora de la vida real, sólo que en vivo y en directo, ante nuestros ojos.
Mil veces me he preguntado por la fragilidad del pelotón y tantos ciclistas yendo al unísono sin que suceda nada, pero un mal paso ya veis lo que puede provocar.
El otro día, el director del Caja Rural, Rubén Martínez nos hablaba desde su coche cómo los ciclistas se manejan en la panza del gran grupo, como entrenan algo tan nimio sobre el papel como el comer en marcha sin propiciar una caída masiva.
Afiladores, roces, giros improvistos,… me parece un milagro que no pasen más cosas.
Lo que hizo Filip Maciejuk no es tan rato verlo
Se fue a una especie de arcén que rompía en un césped con un socavón para perder el control y chocar con el resto.
Tim Wellens, lo vimos bien, fue el primer en pillar, pero tras él vinieron muchos más.
La imagen de Filip Maciejuk en ese bache me recordó a la de Oier Lazkano en A Través de Flandes, con Alexander Kristoff a rueda.
Imaginaros que Oier pierde el control y se van los dos al suelo.
Puedo imaginar el desconsuelo de Filip Maciejuk en Flandes, tras ser descalificado por provocar esa caída masiva, y quiero tener empatía por el chaval.
Ayer en el comunicado de Bahrain dieron cuenta del octavo puesto de Fred Wright, un ciclista que merece estrenar el casillero, y hubo espacio para unas palabras de Filip Maciejuk.
“Lamento mucho lo sucedido por mi error y pido disculpas a todos los ciclistas perjudicados. Espero que se recuperen lo más rápido posible. No era mi intención causar esto, espero esta lección me sirva en el futuro”
Las imágenes de ciclistas yendo y viendo por aceras, arcenes y por entre otros elementos urbanos son tan constantes que no es de extrañar este final.
Sé que alguna vez se ha expulsado algún corredor por hacer estas cosas, pero no sé si con el mismo rigor en todos los casos.
De lo que no cabe duda es que o se ponen más serios o vamos a estar sujetos a estos sustos más a menudo.
Espero que la experiencia de Filip Maciejuk no caiga en el olvido.
Imagen: Youtube



