Ciclistas
Oier Lazkano habría pasado por el hijo de Chente
La segunda plaza de Oier Lazkano en A Través de Flandes conecta con los tiempos de Flecha
No seré tan redicho como para decir que lo de Oier Lazkano se estaba cocinando, pero casi…
Justo al acabar A Través de Flandes, pegué un par de llamadas, rápidas, improvisadas, para saber un poco más del chaval que nos acababa de dejar pasmados con un carrerón entre grandes nombres, por los pasillos de Flandes.
Es cierto que detalles se le habían visto, la Vuelta que corre con Caja Rural ya le marcó, de hecho de ahí fue directo al Movistar, donde ya logró ganar el año pasado, pero esto, esto es otro estadio, es igualarse con los mejores del mundo, escaparse con Kristoff, medirse con Bennot, Powless, Madouas, Küng hasta Laporte.
Cojonazos Lazkano
Se escapó, hizo la criba hasta quedarse con Kristoff, le cazan, ve partir a Laporte, se va con Powless y le gana la segunda plaza al sprint
Es lo que hay #DDV23— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) March 29, 2023
Dicen los que entienden de ciclismo que las carreras se ganan desde adelante, que el que anticipa, el que pilla la escapada, ya va ganando de inicio, luego si tiene motor, que tiemble el resto.
Me cuentan que Oier Lazkano es un currela de los buenos, un tipo que se deja el alma en cada entrenamiento y que parte siempre con la idea de coger el corte en cada competición.
Con esa premisa, y ese motor, sucede lo que hemos visto en A Través de Flandes.
El chaval no contento con pillar el corte tempranero, se asegura que cada uno tenga su merecido en cada cuesta, sobre cada adoquín, deshojando el grupo y quedándose al lado de papá Kristoff, posiblemente el único corredor del pelotón que no lamentaría ganara al vitoriano.
Me cuentan que a Oier Lazkano tiene una virtud, su capacidad de sufrimiento no es común, y “eso es un tesoro”, como cuenta Rubén, su director en Caja Rural.
Tiene el umbral del esfuerzo por encima de la media, tiene motor y ganas, si pule lo que le falta, colocación, por ejemplo, es un diamante que seguro brillarás más incluso que en esta tarde de marzo.
Me recuerda a Chente, sí el amigo gracioso de “El día menos pensado“, hoy director, pero hace 25 años uno de los ciclistas con más motor del pelotón.
En este caso las cosas son diferentes, Oier, como el director que llevaba en el coche, tiene motor y habilidades, pero tiene otra cosa que no tuvo Chente, un equipo que apuesta por las carreras que se adaptan a su perfil
Sí, este Movistar Tean no es como aquel Banesto de la última época.
Todos vimos un trotón para Roubaix, Flandes y adoquines en Chente, pero su progresión tocó techo en los límites de aquel equipo, siempre centrado en grandes vueltas, ahora la cosa es diferente, el Movistar Team ha cocinado un grupo de ciclistas para las clásicas que crece poco a poco y va sacando adelante las competiciones.
Lo que vimos el otro día en Harelbeke con Matteo Jorgenson e Iván García Cortina, lo prolonga ahora Oier Lazkano con una segunda plaza en Flandes, la primera, si no me equivoco para el equipo azul y la que toma el testigo de un tal Juan Antonio Flecha, el último con DNI español en prodigarse tan alto por esos sitios.
Imagen: @DwarsdrVlaander





Hussein
31 de marzo, 2023 at 16:55
El Ultimo corredor en quedar tan alto en una clasica de este estilo no fue Flecha.
Fue Oscar Freire en 2012 quedando segundo en la E3.
Iban Vega
2 de abril, 2023 at 19:00
cierto, pero convendrás que Flecha se parece más a Oier que Freire