Ciclismo
La selección belga y el embrollo del mundial
La estrategia de la selección belga en el mundial tiene muchos egos
Glasgow está muy al norte de todo, de Europa, de Gran Bretaña, de Escocia… pero el domingo próximo podría ser un trocito de Flandes, una extensión anímica en la que la selección belga defenderá su suerte en el mundial.
Un mundial que mirando el perfil y el mapa es muy flamenco, giros, curvas, cambios de sentido, cotitas y dureza, una dureza muy conocida por los celestes.
Mirad qué selección traen los belgas: Jasper Philipsen, Tiesj Benoot, Nathan Van Hooydonck, Jasper Stuyven, Wout Van Aert, Remco Evenepol, Yves Lampaert, Frederik Frison y Victor Campenaeerts.
Pero ¿para quién van a trabajar?
Creo que, el año pasado, recién concluido el mundial de fondo, que no nos engañemos es la joya de la corona, ya dimos por sentado algo que hoy creo que sigue vigente: Remco Evenepoel es el líder inequívoco de este equipo.
Tras lo de San Sebastián hace unos días, con el dorsal un a la espalda y viendo cómo mejora en cada terreno, incluso en esos donde la técnica es necesaria dudar del liderato de Remco sería de necios.
En él se aúna fuerza, físico, una estrategia mejorada y una mentalidad de no dejar nada a los demás.
¿O sí’
Sabedores cómo se las gasta este deporte, viendo el parte meteorológico y esas cosas, sería un error jugar la baza sólo del campeón saliente.
La variedad táctica belga descansa, a priori, sobre otras dos espaldas.
La eterna de Wout Van Aert, la navaja suiza del ciclismo, que en un momento determinado no porfiaría por el liderato si Remco está más fuerte y mejor emplazado, pero que en el fondo quiere unir el arcoíris de ruta a los que ya tiene de ciclocross.
Evidentemente que Van Aert está en la baraja de grandes nombres, pero volvemos al muro de siempre, el de las grandes citas y carreras que se le atragantan porque la presión es enorme.
Y para complicar las cosas un tercer hombre que, en este recorrido, me parece un cañón.
Jasper Philipsen no sólo es el tipo más veloz del pelotón ahora mismo, es que además se maneja a la perfección los escenarios “flandrien” aderezados con lluvia y mal tiempo.
Lo hemos visto en la primavera, su Roubaix fue de escándalo -sigo pensando que habría sido el ganador de no compartir equipo con VDP- y días antes en el Escalda.
Y ojo que hemos hablad de los tres nombres que todos tenemos en mente, pero mirad quiénes les rodean y las opciones que tendría cualquiera de ellos si pilara la fuga buena.
Sólo el desconcierto y el individualismo podrían cargarse tal trasatlántico, pues ahora mismo entre los favoritos, tendrían a uno cinco estrellas y dos un escalón por debajo.







