NSN toma el la columna vertebral del Israel para sacar un nombre maldito del mundo del ciclismo
El ciclismo vuelve a demostrar que, además de un deporte global, es un escenario donde confluyen tensiones geopolíticas, branding estratégico y movimientos empresariales que buscan rehacer identidades.
Pocas historias recientes condensan tanto como la metamorfosis del antiguo Israel-Premier Tech, que desde 2026 será NSN Cycling Team, corriendo con licencia suiza y con una estructura basada en Barcelona y Girona.
Toma ya, no lo vimos venir, admito.
El giro no es menor: el equipo se desprende oficialmente de su identidad israelí tras un año marcado por protestas, vetos y episodios tan graves como la cancelación de la última etapa de la Vuelta a España.
En la prensa anglosajona, la operación se explica desde la entrada de NSN —empresa internacional de deporte y entretenimiento— y Stoneweg, la plataforma de inversión suiza, sede en Ginebra, nada menos, que completa la joint venture.
Allí se habla de inversión, de crecimiento global y de ambición deportiva, pero se evita cualquier nombre propio que desvíe el foco del relato corporativo: en ningún caso aparece Andrés Iniesta, a diferencia de la prensa española, que sí destaca su presencia como cofundador de NSN.
Es un contraste revelador, que señala diferencias de enfoque según el mercado.
La otra ausencia es aún más significativa: en el comunicado oficial de NSN no se menciona la palabra “Israel”.
No hay referencia directa al origen del equipo cuya estructura adquieren.
En un contexto en el que las protestas vinculadas al conflicto en Gaza han condicionado su calendario y han hecho insostenible la continuidad del patrocinio canadiense Premier Tech, esta omisión no parece casual. El mensaje busca un reset total, una identidad nueva que corte con el pasado reciente.
En lo deportivo, el equipo mantiene plantilla y personal técnico.
El mánager Kjell Carlström habla de “una nueva era” apalancada en la experiencia global de NSN y el soporte financiero de Stoneweg.Algunos nombres cambiande rol —Sylvan Adams se retira de la primera línea, Chris Froome cierra ciclo— y otros llegan para marcar territorio: Biniam Girmay, fichaje estrella, será el estandarte de un proyecto que aspira a competir con garantías en el WorldTour.
Mientras tanto, la estructura continental adopta también el nombre NSN Development Team, y ambos bloques se reunirán en breve en su primera concentración de pretemporada.
El 2026 arrancará con una paradoja bien contemporánea: un equipo que proviene de Israel, que no menciona Israel, que corre como suizo y que opera como español.
El ciclismo, al fin y al cabo, siempre ha sido un territorio fértil para las reinvenciones.
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