Ciclistas
Keys2024 ¿Qué show nos guarda Pidcock?
La singularidad de Pidcock es uno de los grandes atractivos de este ciclismo
En la lista de mejor pagados, destaca el nombre de Tom Pidcock.
Si esa estimación de la Gazzetta dello Sport está en lo cierto, el pequeñín estaría con 2,7 millones al año cómodamente instalado en el top ten, no lejos de Remco, igualado con Adam Yates y por delante de su compi, Carlos Rodríguez, quien le superó con creces en el pasado Tour.
Por resultados, creo que Tom Pidcock no justifica ese sueldazo, por resultados estrictamente deportivos, digo, pero ahora viene lo otro.
No es la primera vez que pienso que el molde que se impone en el pelotón muchas veces impide que los ciclistas se diferencien.
El otro día lo comentamos a través de unas opiniones de Romain Bardet, casi todos salen iguales, no vamos a tener “Thibauts Pinots”.
Pidcock entraría en ese nivel, un ciclista diferente, inesperado, que sorprende y tiene capacidad de asombrar.
Y ese diferencial marca parte de ese caché.
El ciclismo quiere emoción y en el inglés la tenemos
No es el más regular, durante el pasado Tour creo que quedó claro que optar a la general le queda grande, aunque seguramente lo vuelva a intentar, porque sigue siendo joven.
Desde hace un par de temporadas nos ha acostumbrado a una jornada de “torero” al año.
Desde su oro olímpico en el BTT de Tokio a la gran victoria de Alpe d´Huez, sembrando una icónica imagen en el descenso del Galibier, llegando a la Strade del año pasado cuando casi atropella la moto en aquel descenso en tierra.
Todo eso lo firma Pidcock, pero también proponer un mano a mano con gigantes como Pogacar en la Amstel o Remco en la Lieja, sabedor que es inferior, cosa que no le asusta, yo creo que le motiva.
Eso cuando no se mete entre Van Aert y Van der Poel y acaba reventado en cualquier ciclocross.
Un día llamé a Pidcock “Juan sin miedo”, como el título del cuento y es eso lo que le da el plus y el aprecio de quienes gustamos de pasar un buen rato viendo ciclismo.
Dicho todo esto, ahora viene la pregunta sobre el victorión que nos regalará este año, a mí me gustaría apostar a una clásica de adoquín.
Si lo logra seguro que molará.
Imagen: FB Strade Bianche




