Ciclismo
Keys2024 Ciclismo español: la calidad está, la cantidad, no
En el ciclismo español por lo general se sigue madurando lento
Hace año y medio, quizá algo menos, saqué una conclusión sobre la realidad, inédita durante varias décadas, que rodeaba al ciclismo español.
Acostumbrados, los de mi generación a una enorme lista de estrellas españolas conviviendo en las mejores carreras del mundo, el presente del ciclismo a este lado de los Pirineos es diferente.
Tras unos años de desánimo, han empezado lo que podrían ser “brotes verdes”, ciclistas muy buenos, pero no muchos en cantidad.
Retomo lo que escribí al final de la Vuelta 2022:
No hace tanto que acabó la Vuelta para agarrarnos a la realidad que queremos para el ciclismo español, una realidad que se basa en la calidad y no en la cantidad, algo nuevo a este lado de los Pirineos.
No hay que irse muy lejos para ver lo que ha sido el ciclismo en España en las grandes vueltas.
Mirad varias clasificaciones del Tour de Francia, siempre con un interesante número de banderitas rojigualdas en el top ten.
Años de Chozas, Perico, Lejarreta e Indurain, a los que les siguieron los de Beloki, Igor González de Galdeano, Sevilla o Mancebo, o los no tan lejanos de Purito, Valverde, Sastre, Samuel y Contador.
La cantidad trae calidad, se dice en las escuelas desde tiempo inmemoriales
Ahora cabe darle la vuelta al paradigma, se busca calidad entre lo que haya que, como estamos viendo en las categorías más jóvenes de los mundiales, no es mucho.
Claro que mentar los ochenta, los noventa, la primera década del nuevo siglo es jugar con ventaja, pero es lo que nos acostumbramos desde pequeños y claro, cuando algo va a menos, no te gusta tanto.
Es cierto que en el Tour se ganaron tres etapas, pero fue con nombres, no nos engañemos, veteranos, Pello e Izagirre, más el campanazo de Carlos Rodríguez.
Me quiero mucho a los Izagirre, a los Herrada, al propio Pello Bilbao, también a Mikel Landa, Carlos Verona, Marc Soler, Omar Fraire y cia, pero el futuro inmediato descansa en otros hombros y estos son grandes ciclistas ero no muchos en número.
A Enric Mas ya no sé cómo interpretarle.
El año pasado en carreras en las que no estuvieron ni Carlos Rodriguez ni Juan Ayuso, el ciclismo español estuvo anónimo. y esta dependencia habla de esa falta de cantidad que comento.
Que Remco, Pogacar y otros hayan explotado tan jóvenes no implica que otros deban hacerlo
En España lo de Ayuso y Carlos ha sido una excepción, porque lo normal es lo de Oier Lazkano, Javier Romo, Roger Adrià, Raúl Garcia Pierna y compañía, ciclistas que ya han dado el paso a equipos muy potentes y que ahora deberán recoger resultados.
En especial el primero, que para mí es un top 3 de su equipo por resultados y progresión, en el caso de Javier, Roger y Raúl deberán ganarse los galones.
Luego a ver qué suerte corren Igor Arrieta, Iván Romero y Xabier Mikel Azparren, todos siempre un nivel por encima que el año anterior.
Así las cosas, promesas, como veis, hay, no tantas como hace 20 ó 30 años, pero es que el ciclismo es muy diferente, la cantidad de naciones crece en banderitas en las clasificaciones y ello le quita peso a los países con más tradición.
Así que paciencia, en un ciclismo en el que se disputa un Gran Premio Marsellesa como si el mismo Tour se tratara, el ciclismo español sigue siendo de maduración lenta.




